Entrevista por el estreno de Muere, monstruo, muere

El próximo jueves llega a los cines nacionales la nueva película de Alejandro Fadel, Muere, monstruo, muere. Alejado del thriller, género con el que se dio a conocer (Los salvajes, 2012), nos trae una historia fantástica que habla sobre el miedo y a locura.


Por Emanuel Juárez

¿Cómo surge la idea de realizar Muere, monstruo, muere?

Tenía mucha ganas de lograr dos objetivos. Por un lado, filmar en Mendoza, lugar donde yo viví hasta las 18 años, sobre todo en la zona de alta montaña; y por otro lado, tenía ganas de hacer una película ligada a mi género favorito que es el terror, pero no al terror convencional.

 

¿Qué directores tenés como referentes dentro del género?

SI bien me gustan muchísimos directores, mi película favorita es Freaks de Tod Browning. Es una película que combina el género con el documental y le costó mucho ser exhibida para la época. Se ponía en el punto de vista del anormal, le daba la posibilidad a ellos de tener las herramientas del relato. También me gustan las películas de Jack Turner, Mario Bava y sobre todo, el cine de David Cronenberg. Pero eso es lo bueno, el mundo cambia y el terror se relaciona con el tiempo que le toca vivir.

 

Visualmente la película es impresionante, ¿Participaste activamente en todo lo relacionado a la fotografía?

Si bien el resultado final es una mezcla de todos los que trabajamos en la composición del cuadro, yo sabía que no era una película de terror de impacto, sino que era una película más cercana a la idea de que el mal está latente. Eso se transmite mediante la sensación de angustia o el miedo que te genera ver la película. Es una cinta de terror con otros tiempos. Si entrás en el viaje, se transforma en una experiencia y es una película que gana mucho en pantalla grande. Pensamos en The Mouth of Madness, de Carpenter, y sabemos que es historia empieza como un cuento clásico y deriva en lugares inexplicables hasta llegar al final, que une todos los cabos. Juega con el viaje a la locura.

 

Los personajes son un punto fuerte en la historia, ¿Cómo fue la construcción de los mismos?

En los personajes hay una idea carpenteriana, idea que él fue desarrollando a lo largo de sus películas, pero que donde más claro está es en The Thing. El mal es difícil de detectar dónde está y puede ser cualquiera de nosotros. Para mí era muy importante que los personajes se pudieran repensar ellos mismos en el lugar de maldad.

 

Y con respecto al monstruo, ¿Siempre pensaste en mostrarlo?

El monstruo no se construye mediante una dramaturgia, no tiene una historia. Por eso, la decisión de mostrar a la criatura tenía que ver con seguir la linea de la película. Primero son sonidos, después una frase y de a poco va tomando cuerpo.

 

La película cuenta casi en su totalidad con efectos prácticos y eso suma muchos puntos,¿Por qué tomaste esta decisión?

Siempre supe que iba a trabajar con lo artesanal, con la vieja tradición. Es algo que impacta diferente y te hace, como espectador, seguir creyendo en las imágenes. El monstruo tiene un solo elemento digital, que es la cola, más que nada porque fue muy difícil de manejar con títeres. Así y todo, está integrada completamente al cuerpo. Yo quería un monstruo limitado, el CGI se vuelve viejo rápido.

 

Actualmente el terror está triunfando en lugares donde antes no llegaba, ¿Cómo ves de ahora en más el futuro del cine de género?

En Argentina, el género dejó de ser un elemento outsider. Muchos directores empezaron a construir otros tipos de relatos y necesitar mayor presupuesto y se movieron mucho para que el INCAA les diera más lugar y se generara una pequeña industria. Eso está bueno.
El terror, a diferencia de otros géneros, tiene un público que le gusta ir al cine a vivir ese tipo de emociones y es un género que siempre necesita renovarse para seguir existiendo. Puede que lleguen propuestas malas, pero también podes detectar cosas buenas. Cuando vez The Conjuring, encontrás una película que cambió algo dentro de lo que se venia haciendo. Ves It´s Follows y notás que logra brindar algo innovador, a pesar de tomar muchas cosas del cine de Carpenter.
Muere, monstruo, muere era mi manera de homenajear al género y tratar de tener una propia mirada sobre el cine que me gusta.

 

¿Se vienen más propuestas dentro de este género?

Hay otra película, pero para más adelante.