Adolescentes rebeldes continúan buscando su identidad

Bienvenidos a esta segunda parte de los mejores coming of age (según nuestra opinión) y acompáñennos junto a estos personajes por ese viaje para alcanzar su madurez interior.


Por Nicolás Vallejos

Octavo grado (Eight Grade, 2018)
Si alguna vez se preguntan cómo una película puede ser aterradora y escalofriante sin ser una película de terror, Octavo grado es la respuesta. La ópera prima de Bo Burnham es una de las películas más sensibles e importantes, pero puede llegar a ser inquietante y alarmante por su crudeza y su visión real de la adolescencia en la era de las redes sociales. Y no estoy hablando de la típica adolescencia hollywoodense, con actores que ya pasan la mayoría de edad e interpretan a personajes cinco años menores con una historia convencional de madurez y crecimiento. Para nada. El acercamiento de Burnham (que escribió el guion con 27 años) es el de un artista conectado con la realidad y sin ningún interés en simularla con un drama más del montón.

Hot Summer Nights (2017)
Jóvenes problemáticos que se largan a explorar el mundo, que necesitan conocer de primera mano eso que los adultos intentan mantener fuera de campo, porque lo oculto y prohibido seduce… Elijah Bynum escribe y dirige este drama sobre Daniel (Timothée Chalamet), un tímido adolescente que comienza a vender marihuana, entrando en un mundo tentador pero problemático. Pero los problemas comienzan cuando tiene una aventura con la hermana (Maika Monroe) de su socio (Alex Roe). Hot Summer Nights, sigue haciéndole inolvidables los veranos a Chalamet.

Las ventajas de ser invisible (The perks of being a wallflower, 2012)
Basado en su propia novela, Stephen Chbosky se anima al drama romántico adolescente con esta película coming of age protagonizada por Logan Lerman, Emma Watson y Ezra Miller. Charlie (Lerman), un marginado jovencito de 15 años, debe asimilar unos cuantos cambios en su vida, incluyendo un primer amor (Watson), el suicidio de su mejor amigo y sus propios desequilibrios mentales, mientras trata de encontrar un lugar de pertenencia. Este novato cae bajo el ala protectora de dos estudiantes mayores, Sam y Patrick, que le mostrarán el verdadero mundo que lo rodea.

La joven vida de juno (Juno, 2007)
Como muchas adolescentes, un día Juno MacGuff (Ellen Page) descubre que está embarazada y, aunque el aborto es su primera opción, al final decide seguir adelante y dar a su bebé en adopción a una familia que pueda brindarle todo el amor y los cuidados necesarios. Así da con Mark (Jason Bateman) y Vanessa Loring (Jennifer Garner), una pareja feliz y adinerada con la que conecta enseguida. Claro que un bebé es mucha responsabilidad y, a medida que se acerca la fecha del nacimiento, Mark comienza a mostrar la verdadera hilacha: un tipo inmaduro, dubitativo y egoísta que ya no cree que la adopción sea una buena idea, al igual que seguir adelante con su matrimonio. Mientras tanto, Juno debe lidiar con sus cambios de humor, la vida estudiantil, la relación con su mejor amigo (y padre del bebé) Paulie Bleeker (Michael Cera) y todas esas hormonas alborotadas que la obligan a madurar a la fuerza, aunque quiera seguir sintiéndose, por momentos, una simple adolescente.

Lady Bird (Lady Bird, 2017)
Lady Bird es la historia de una adolescente en su último año de secundaria que busca salir de la ciudad “aburrida” donde vive e irse a estudiar a Nueva York. Es la primera película escrita y dirigida por Greta Gerwig y fue aclamada por la crítica y los aficionados. Hay un montón de películas sobre adolescentes que no saben que hacer con su vida o simplemente sienten que no encajan. Lady Bird va más allá de esto, muestra relaciones verídicas dentro de una familia de pocos recursos, el desempleo en Estados Unidos durante una época de crisis y el personaje de Saoirse Ronan es mucho más complejo que la mayoría de adolescentes en este tipo de películas.

 

Hasta acá la parte 2 de esta colección de las mejores coming of age… Si les gustó esta segunda parte, de seguro se vendrá una tercera.