El primer acercamiento al film de Darío Argento

Suspiria estaba en mi lista de pendientes hace más de diez años. Habiendo visto Lost siete veces, no puedo argumentar a mi favor falta de tiempo. La remake de Luca Guadagnino fue la excusa perfecta para dejar de postergarlo. Y quedé fascinada.


Por Ayelén Turzi

Suspiria era una película de la que sabía más que nada por haber leído, pero no recordaba haber visto imágenes. Y claro, una cosa es leer sobre el tratamiento del color y los movimientos de cámara y otra es en efecto verlos. Quede hipnotizada desde el primer momento. Creo recordar que uno de los prejuicios que tuve en algún momento era la creencia que era lenta. Y si bien tiene un ritmo característico de su género y su época, en ningún momento aburre. Cada frame tiene al menos un elemento hipnótico que te mantiene entretenido si considerás que la acción va lenta. Cosa que tampoco sucede. Uno empatiza con Susy desde el primer momento, pienso que probablemente por su carácter de extranjera. Alejada de su entorno habitual, el enrarecimiento del nuevo espacio y de los personajes que lo pueblan nos descoloca a nosotros también. Quizás si la acción se desarrollaba en su ciudad natal el efecto no era el mismo. Por momentos la vi sola, desamparada, casi abandonada y no pude evitar abrazarme a ella.

La predominancia de personajes femeninos en el elenco me llamó la atención al principio. Si bien una escuela de danza en la década del 70 era un terreno poblado por más mujeres que hombres, algo en esta proporción me intrigaba, me parecía que había otra vuelta de tuerca más. Y claro, incluso eso cobra otro sentido al final.

Párrafo aparte para la ambientación. Justo se me da verla en un momento donde estoy saturada de realismo y costumbrismo. El hecho, otra vez, de que Susy sea una extranjera en esa serie de casas de muñecas de colores saturados y recovecos misteriosos potencia todos los sentidos. Los lugares son hermosos pero a la vez se vuelven tétricos por lo desconocido.

¿Si lamento haber dejado Suspiria pasar tanto tiempo? Sí, claro que lo lamento. Más que nada porque quiero darme una panzada de Argento en carácter de urgente y, en el corto plazo, no podré hacerlo.