“La situación actual del cine en Argentina es compleja y tiene muchas aristas a contemplar”

Ana y Dolo son amigas inseparables. Lo que Dolo no sabe es que Ana mantiene un romance a escondidas con Leo, su novio. Ella se instala en la casa de Ana y junto a ellas, una vecina indiscreta. De pronto el trío se verá inmerso en un crimen involuntario y tratarán de deshacerse del cadáver de la víctima. Conversamos con Matías Tapia, quien junto a Carlos Piwowarski dirige Atrevidas, uno de los estrenos nacionales de esta semana.


¿Cómo llegaste hasta la historia de ATREVIDAS?

Matías Tapia: El guion se basa en una idea original mía. La misma surgió de una charla que tuve con un amigo cuando me preguntó: ¿Vos qué harías si yo te llamo para decirte que maté a una persona? A partir de ahí, esa pregunta nunca me dejó en paz. Tratando de responder surgió la idea de este guion. Por decantación natural entendí que esta historia sería más interesante si la acción la llevaba un personaje femenino, ya que le daría una profundidad totalmente distinta, una dinámica más interesante, y sobre todo ahí empezaron a jugar todos los ingredientes que de otra manera no habrían jugado.
Igualmente, no obtuve la respuesta que esperaba, pero si se qué haría si fuese una mujer y una amiga me llama para contarme que mató a alguien.

 

La película aborda un género no muy transitado por el cine argentino como es la comedia negra. ¿Qué fue lo más difícil con lo que te encontraste al momento de escribir un guion efectivo?

MT: Lo más complicado del abordaje de la historia era lograr un tono naturalista, pero donde se pudiese permitir cierto absurdo, cierto cinismo y un humor ligero, que no solo se base en el gag.

 

¿Qué fue lo más interesante que quisiste contar con esta historia y perdure en la mente del espectador?

MT: En lo personal creo que esta película aporta una representación distinta sobre las mujeres, al menos en como son tratadas en las películas nacionales. Acá las mujeres hacen, las mujeres deciden, se atreven a afrontar su destino, son las verdaderas heroínas de lo cotidiano (aunque el cotidiano sea tan absurdo como el que plantea la película).

 

¿Cómo fue la selección del elenco?

MT: Para cada actor fue distinto. En el caso de Ana, el personaje fue escrito para Sofía Bertolotto (de quien soy admirador desde que la vi en La Ciénaga). En el caso de Azul Fernández, la vi en La Leona y me cautivó completamente: Su imagen, su actitud, su belleza, entonces me puse en campaña para localizarla y ofrecerle el papel, incluso antes de haberla escuchado leer siquiera una oración.
En el caso de Juan Tupac, Mirta Wons y Mauro Álvarez, son actores muy queridos con los que ya había trabajado antes.
Chucho y Coral son dos actores que sugirió Carlos (Piwowarski, codirector de Atrevidas) con muy buen tino. Sobre todo porque eran personajes difíciles de entender y de componer y la incorporación de ellos fue la ideal. Coral fue toda una revelación para mí, por su talento y absoluta entrega (imaginate que ella es una actriz paraguaya con marcado acento y acá hace de una porteña aburguesada, con gran maestría)

 

MT: ¿Cómo ves la situación actual del cine argentino en cuanto a promoción y subsidios?

La situación actual es compleja y tiene muchas aristas a contemplar. Creo que revela en primera medida de qué manera nuestra industria depende de los vaivenes de la política de un país tan inestable como el nuestro. Esto desnuda a su vez cómo hemos fallado como miembros activos de un sector que no hemos podido encontrar una alternativa para producir cine más allá de la benevolencia de un político de turno.
Creo que este difícil momento, donde películas chicas (como la nuestra) quedan cada vez más aisladas y asfixiadas económicamente (y esto quieras o no tiene repercusión en el sentido artístico) nos hacen replantearnos si no será hora de trabajar en serio en maneras de distribución, de publicidad y de producción y avanzar hacia una manera más seria y constante de realizar cine.

 

MT: ¿Cuáles son tus próximos proyectos?

En lo personal estoy desarrollando dos guiones y viendo con cuál me arriesgo a hacer mi segunda película, esta vez en solitario.