El director presentó su ópera prima La Estrella

El Festival Nacional de Cine de General Pico comenzó con todo y se dio el lujo de abrirlo con una película que tiene como guionista, director y montajista a un ciudadano natal. Su nombre es Francisco Martín y su ópera prima titulada La Estrella.


Por Emilio Guazzaroni

La Estrella comenzó como un trabajo práctico en la Universidad Nacional de Córdoba. En ella, el realizador pampeano Francisco Martín desempeña su actividad académica en la carrera de Licenciatura en Cine y Televisión.
La Estrella tuvo reconocimiento internacional al haberse proyectado en diferentes festivales de España e Inglaterra.

Tuvimos el placer de hablar con el joven de 23 años que llevó adelante la presentación del film y se quedó para hablar con Cinergia.

 

¿Cómo fue estrenar tu primera película en el lugar donde naciste y te criaste?

FRANCISCO MARTÍN: El estreno de La Estrella lo viví como la situación en la que más nervios tuve en mi vida. No tengo problemas con la exposición y disfruto del contacto con la gente a la hora de presentar mis producciones. Con el estreno de la película fue distinto. Que sea en casa y que fuera un producto que la comodidad hacia tanto tiempo quería ver me dejaba con una ansiedad que explotó en la apertura. Por otro lado sabía que era la posibilidad para que la película se luzca en la pantalla de esos cines. De solo pensar en proyectarla en semejantes cines hacía que la ansiedad por verla creciera.

 

¿Cómo se desarrolló el proyecto que pasó de un tp para la facultad a un largometraje que se exhibe en todas partes del mundo?

FM: Yo pienso que La Estrella fue un trabajo práctico mal hecho en todo sentido. Pero fue la primera vez que me permití hacer las cosas mal en una institución educativa. Originalmente este trabajo provenía de la Carrera de cine y tv de la Universidad Nacional de Córdoba. Junto al equipo decidimos apartarnos un poco de las reglas de juego propuestas por la cátedra y aprovechar esa comunión de realizadores para contar esta historia. Creo que la película fue bien recibida en los festivales que participó porque es una propuesta arriesgada. Desde todas sus áreas. Se puede ver una apuesta a contar algo distinto y desde un lugar distinto. Nuestra intención siempre
estuvo puesta en generar un material que pueda ser exhibido en festivales nacionales e internacionales. Es un orgullo enorme saber que formo parte de la selección de festivales en España, Londres, Buenos Aires y ahora La Pampa.

 

¿Cómo fue trabajar con Julieta Martín como protagonista, siendo tu hermana?

FM: Julieta es una excelente actriz y muy despierta. En principio estaba preocupada por lograr esa “naturalidad” que esta película requería. Viniendo del mundo del teatro las reglas de juego cambiaban para ella, pero supo adaptarse y crecer profesionalmente a través de este personaje. La apuesta no era fácil, tuvo que entrenar un deporte que nunca le gusto y al cual le tenía mucho miedo. Creo que eso la llevo a ser ese personaje que dista mucho de su propia vida, hoy sigue habiendo gente que no la reconoce en la pantalla y fuera de ella. Desde el detrás de cámara y en los ensayos yo
siempre supe que ella podría ayudarme con la dirección de actores dentro de la escena. En un alto porcentaje de la película tuvo que trabajar con no actores, Mario de 60 y Josías de 12. Por momentos tuvo que articular la energía entre estos no actores con otros profesionales que ya venían de producir películas subsidiadas y financiadas. La verdad es que nunca sentí presente el vínculo de hermanos desde una perspectiva caótica o complicada. Por el contrario, fue como trabajar con un viejo amigo que muchas veces solo con miradas podes entenderte. Julieta me conoce y yo a ella. Sabíamos hasta donde podíamos llegar juntos.

 

¿Qué planes hay a futuro?

FM: Planes a futuro muchos. En este momento dos en marcha. Después de trabajar con un equipo tan grande de técnicos y técnicas, actores, actrices y muchas locaciones estoy dando una vuelta más íntima y minimalista si se quiere. Me estoy acercando a la producción documental con un proyecto que quizás ve la luz a fin de año. Es un tema que me toca bien de cerca pero que todavía no le pude dar forma. Por otro lado, estoy trabajando en el guion de un cortometraje ficcional, una roadmovie que se propone hablar de aquellos profesores informales que tenemos los varones en nuestra infancia que nos enseñan a relacionarnos con las mujeres. Y siempre con La Estrella caminando al lado, creo que le queda mucho camino por recorrer y veremos que nos trae de regalo después de tanto esfuerzo.