El actor estrenó La fiesta silenciosa en CineAr

Gastón Cocchiarale es uno de los jóvenes talentos del mundo de la actuación, si bien se hizo muy popular por su rol como David Lowenstein en la telenovela Argentina, tierra de amor y venganza, posee una larga trayectoria como actor y director de obras de teatro. En Cinergia pudimos conversar con él sobre el estreno de La fiesta silenciosa y de cómo su generación está logrando grandes cambios.


Por Walter Pulero

¿Qué podés contarnos acerca de tu personaje en La fiesta silenciosa?

Mi personaje se llama Maxi. Es un joven que, en ausencia de sus padres, está realizando una fiesta en la casa quinta de su familia junto a sus amigos. Una fiesta llamada “silenciosa” ya que no hay ruido porque todos los invitados tienen auriculares y a través de ahí escuchan todos la misma música. Como en toda fiesta hay excesos y particularmente ocurrirá una situación violenta que hará que todo se transforme en una pesadilla.


¿Cómo llegaste a formar parte del elenco de la película?

Me convocaron Diego Fried y los productores Martín Aliaga y Roxana Ramos. Diego conocía mi trabajo por haberme visto en El Clan de Pablo Trapero, y Martín fue mi primer director cinematográfico en su corto Superficies cuando yo tenía 19 años. De dicho corto también fue productora Roxana. Leí el guión de este proyecto y automáticamente dije que quería participar.


¿Cómo fue ser dirigido por Diego Fried?

Un placer. Como actor siempre se agradece un director que tiene en claro lo que quiere y que al mismo tiempo se toma el tiempo de escuchar al actor. Ese equilibrio al dirigir se agradece y en definitiva termina siendo productivo para el resultado final.



¿Y dónde te sentís más cómodo con tu profesión? ¿Dirigiendo, actuando? ¿Cine, teatro, televisión?

Amo mi profesión profundamente. Mi mayor pasión es actuar y el teatro es un espacio que disfruto mucho dado que es el hábitat natural del actor pero también adoro hacer cine y televisión. Todo me parece divertido, desafiante y me estimula.

¿Crees que tu generación llegó para romper con todo? ¿En qué aspectos notas eso?

En muchos aspectos. Hay cosas que están cambiando a gran velocidad y mi generación tiene mucho que ver con eso. La aceptación y la inclusión son valores que estamos profundizando ya no desde la palabra sino desde los hechos concretos. El feminismo es una muestra de eso. La igualdad de derechos con la ley del matrimonio igualitario o la probablemente futura ley del aborto legal. Ojalá sigamos así y las próximas generaciones sigan rompiendo mandatos y estereotipos que no nos llevaron a ningún lugar constructivo.

Si hay un sector al que afecta la pandemia del COVID-19 es al audiovisual. ¿Cómo te afecta particularmente a vos? Justo cuando comenzó la cuarentena estabas estrenando Esto es tan solo la mitad de todo aquello que me contaste.

Sí. El sector cultural es uno de los sectores más golpeados y estoy enormemente preocupado por las consecuencias que pueda llegar a generar todo esto. Particularmente, yo estaba por estrenar una obra como actor, tenía una obra en cartel como director y había comenzado el rodaje de una película y una serie. Todo al mismo tiempo. Todo quedó en pausa hasta nuevo aviso. Ojalá pronto podamos volver al ruedo con el menor daño posible y salgamos adelante.


¿Estás haciendo algo desde tu casa para paliar un poco la crisis?

Sí. Estoy escribiendo y pensando proyectos a futuro para cuando todo esto termine. Además estoy dando clases virtuales de actuación a través de mi escuela Creer es Crear y afortunadamente tengo más de 60 alumnos así que muy contento con poder sostener ese espacio que tanto disfruto como es la docencia.


Sin dudas el coronavirus vino a mostrarnos crudamente lo que está pasando con nuestra industria. Pero, ¿crees que nos dejará algo positivo?

Creo que dejará algo positivo para aquel que quiera realizar algún tipo de aprendizaje con todo esto. El que no quiera realizar ese aprendizaje seguirá viviendo igual. Yo no creo en eso que dicen que de todo esto saldremos mejores. Creo que el que es buena gente seguirá siendo buena gente y el que es un hijo de puta seguirá siendo lo mismo.


¿Qué cambios hubo en el Gastón actor de ese de 14 años que le entregó una carta a Francella porque quería actuar al de La fiesta silenciosa?

Un cambio muy grande. La actuación me regaló una vida hermosa y disfruto cada paso que voy dando en este maravilloso oficio. Tuve maestros, compañeros y trabajos que me fueron construyendo en el actor que soy hoy y así seguiré… aprendiendo a cada paso que voy dando.