La actriz protagoniza La fiesta silenciosa

Inició su carrera en la TV con Verano del 98, un hito de la ficción argentina que le permitió cobrar notoriedad. Pero no se quedó solo con esa popularidad y continuó perfeccionándose en cine y teatro, siguiendo con una vida laboral donde la actriz se mezcló con la guionista y con la directora. Con tres largometrajes como realizadora (Desmadre, Pistas para volver a casa y Recreo), regresa al cine protagonizando La fiesta silenciosa, nueva película de Diego Fried. Durante esta entrevista con Cinergia, Jazmín Stuart habló sobre este proyecto que llega hoy a Cine.Ar y cómo afecta la pandemia a la industria audiovisual.


Por Walter Pulero

Laura es una mujer que está a punto de casarse y mientras espera que pasen las horas, sale a caminar sola. Allí se encuentra con una inusual fiesta que terminará en un hecho violento que transformará su vida. ¿Pudiste identificarte en algún punto con tu personaje en La fiesta silenciosa?

En algunas cosas sí me pude identificar con mi personaje, porque es una mujer de más o menos mi misma edad. Entiendo las presiones a las que está sometida y entiendo esa necesidad de sentirse libre y en el momento del conflicto la necesidad de poder sacar la violencia afuera y la búsqueda de justicia. Me identifico con todas estas cuestiones sin dudas.


¿Cómo llegaste a formar parte del elenco de la película?

La verdad es que no se qué fue lo que llevó a Diego Fried a pensar en mí para el papel, pero sí se que desde el principio pensó en mí porque nos estuvimos reuniendo durante cinco años previo al rodaje y esporádicamente nos volvíamos a juntar y yo releía el guion. Iba cambiando con las correcciones y con las escrituras, entonces sí siento que estuve desde el principio en el proyecto. Y eso también hizo que me apegara mucho más a la película, a lo que estábamos contando, al equipo de trabajo y demás.


¿Cómo fue ser dirigida por Diego Fried?

Fue muy grato trabajar con Diego. Primero porque veníamos recorriendo un largo camino dialogando sobre la película, imaginando de qué maneras se llevaría a cabo. Y además él es un director que escucha mucho a los actores. Nosotros teníamos mucho, mucho diálogo. Respecto a cómo encaras las escenas… Todas las motivaciones del personaje y de qué forma se armaban los vínculos entre los distintos personajes, cómo se contaba todo ese entramado vincular entre ellos. Diego es muy permeable a las necesidades del actor, y por otro lado también tiene un manejo del set muy pacífico y muy tranquilo que permite trabajar de la mejor manera.


¿En qué ámbitos te sentís más cómoda? ¿Actuando o dirigiendo?

La verdad es que no podría elegir entre actuar o dirigir. Ambas cosas para mí son vitales. De hecho siento que se retroalimentan. Siento que cuando estoy actuando aprendo mucho de dirección viendo trabajar a directoras y directores; y cuando estoy dirigiendo aprendo mucho de actuación, viendo el trabajo artesanal de los actores a quienes dirijo. Y por otro lado mi idea desde que tengo memoria, desde que era adolescente, es justamente poder hacer las dos cosas para poder pasar la mayor cantidad de tiempo posible en un set de filmación, que es mi lugar favorito en el mundo.


Venís de estrenar Tóxico, la primera película nacional estrenada directamente bajo el modelo de streaming. ¿Cómo ves este sistema?

Respecto a los estrenos en streaming pienso que es un recurso más que válido para este contexto de cuarentena. Me resulta muy grato que la cantidad de usuarios de cine.ar se haya triplicado durante la cuarentena. Esto quiere decir que más y más público descubre estos espacios en internet, donde pueden acceder a contenido audiovisual argentino, películas y series. Y creo que esto forma parte de una ampliación del gusto del público argentino, que puedan descubrir el patrimonio audiovisual, que se sientan identificados. Y que puedan ver a los actores nacionales y ver un cine muy diverso. Siento que la idea de los estrenos en streaming colabora un poco con el enriquecimiento del público argentino. Y una película como Tóxico, que es bastante independiente, se ve beneficiada con el estreno online y los números lo comprueban porque tuvo más de 60000 espectadores en menos de una semana, un número que seguramente en salas comerciales hubiese sido difícil alcanzar. Lo veo beneficioso desde muchos puntos de vista. Aunque por supuesto las salas de cine siempre van a ser el lugar ideal y sagrado para ver películas.




¿Cómo te afectó laboralmente la cuarentena? ¿Tenías proyectos prontos a realizar que nos puedas contar?

Mis planes para estos meses incluían los estrenos de Tóxico y de La fiesta silenciosa. Estreno comercial en salas. Dado que esto no puede suceder, estamos estrenando en streaming, que también implica para mí una tarea bastante parecida a la que tengo como actriz si estrenara en cines: dar notas de prensa, difundir las películas y demás. Así que eso no me cambió demasiado. Por otro lado estoy con la reescritura del guion de mi cuarto largometraje, o sea que en un punto eso también lo puedo seguir haciendo. Y después hay una película que está en preproducción, que por el momento se llama Weekend, de Agustín Rolandelli, que supongo el proceso continuará y en algún momento se podrá estrenar. Después había algunos proyectos como showrunner de una serie y como guionista, que sí se paró y retomará cuando todo se normalice. Así que algunas cosas continuaron y otras están paradas. Estoy como todos y todas esperando que esto pase pronto porque son muchos los sectores que necesitan retomar a la actividad.


Sin dudas el coronavirus vino a mostrarnos crudamente lo que está pasando con nuestra industria. ¿Crees plataformas como Netflix deben contribuir al trabajo de los argentinos y las argentinas? ¿De qué formas?

Sí, son muchos los sectores dentro de la industria audiovisual que están pasando situaciones muy críticas. Pero al margen de esta situación particular de la pandemia, creo que todas las plataformas que hagan pie en Argentina, deben pagar el famoso impuesto a las radiodifusoras, del cual se extrae el aporte necesario como para mantener al INCAA como organismo de fomento. Me parece que las plataformas extranjeras no tienen que estar exentas de ese impuesto. Sería lógico que también lo paguen. Es una medida necesaria para seguir sosteniendo la industria del cine argentino, desde un espacio como lo es el Instituto del Cine, que no es una productora, sino un espacio de fomento para mantener la diversidad en nuestras películas, para que se puedan filmar distintas propuestas y no solamente las que apuntan a lo comercial. Y para que podamos seguir haciendo cine que forma parte de nuestra identidad cultural.


¿Qué es lo primero que pensás hacer cuando termine la cuarentena?

En cuanto termine la cuarentena, más allá de ver a mis amigos y a mi familia, hay dos cosas que necesito hacer desesperadamente. Una es filmar, detrás o delante de cámaras, no me importa; y la otra es salir a correr, porque yo soy corredora desde hace 10 años y extraño muchísimo muchísimo, de forma desesperada, poder salir a correr. Creo esas son las primeras cosas que haría.