Estrena su segunda película La fiesta silenciosa

Lautaro Bettoni hizo su debut cinematográfico con Temporada de caza (2017), película de Natalia Garagiola que le valió el premio Cóndor de Plata a la revelación masculina. Este jueves estrena La fiesta silenciosa, de Diego Fried, donde interpreta a un joven que en un fiesta en el campo tiene una relación fugaz con el personaje de Jazmín Stuart, en la víspera a su casamiento. En Cinergia conversamos a la distancia con Lautaro, para saber más sobre ese actor desconocido que se hizo viral por gritar “Macri gato”.


Por Walter Pulero

Gabo es una persona común en un lugar y en un momento equivocado. ¿Qué podes contarnos acerca de tu personaje en La fiesta silenciosa?

Gabo es un pibe “bien” de un status social medio-alto. Es un pibe normal, desarrolla su vida igual que muchos y comete los mismos errores que muchísimos jóvenes.

¿Cómo llegaste a formar parte del elenco de la película?

Diego Fried se contactó conmigo previo al rodaje. A su vez, había trabajado en Cartas a mi ex bajo la dirección de Jazmín Stuart, hecho que seguramente profundizó las ganas de Diego de tenerme en el film, luego de haber preguntado a Jazmín por mi y haber recibido su visto bueno.

¿Cómo cambió tu carrera luego de Temporada de caza? Resultaste toda una revelación con esa película.

Temporada de caza fue una apertura hermosa de mi trabajo. Junto con la directora Natalia Garagiola nos enfrentamos a nuestro primer largometraje y fue una experiencia hermosa y de muchísimo aprendizaje. Un rodaje de 5 semanas lunes a sábado en la nieve invernal de San Martin de los Andes. Básicamente un sueño jajaja. Por suerte dicha película, al margen de la ya suficiente experiencia de haberla vivido, acarreó más trabajo y bellas experiencias laborales, como es el caso de La fiesta silenciosa.

¿Te llegaron propuestas para teatro o tv? ¿Cómo te llevas con esos mundos?

Sí, he realizado algunas obras en teatro off y casteado para algunas otras. Estudié en la escuela de arte dramático la carrera de formación del actor. El teatro fue lógicamente mi primer acercamiento al actuar y espero nunca distanciarme de él. El vivo y el aquí y ahora son incomparables. Cine, tv, teatro, cada área tiene lo suyo, sus pros y sus contras. Considero que la posibilidad de el recorrido cronológico inalterado que posee el teatro es hermosa, cosa que no posee el cine o la tv. A su vez, el cine da la posibilidad de la acción mínima, ciertas sutilezas que la presencia escénica que aporta el teatro tiende a no poder ser percibida por el espectador en la sala. En cuanto a la tv, he participado en el unitario de HBO Entre hombres, dirigida por Pablo Fendrik, a estrenarse este año. Fue un rodaje lleno de gente que respeto muchísimo con un profesionalismo envidiable, otra experiencia preciosa que me llevo en el corazón.

Fuiste muy crítico de las políticas culturales de Mauricio Macri. ¿Te afectó laboralmente o con tus pares al manifestarlo públicamente?

Simplemente fue una pequeña chicana que solté cuando tuve la posibilidad. Respeto la variedad de opiniones pero no tolero la miseria humana, el cinismo. Sinceramente, si me afectó no me enteré. En caso de que así haya sido, supongo que mejor. Alguien que anula o descarta por lo que piensa y no por como puede desempeñar x tarea no suena demasiado interesante. De cualquier manera, tampoco me la paso gritando lo que pienso donde sea que voy. Hay espacios y momentos para todo.

¿Cómo ves a los actores de tu generación? ¿Considerás que están logrando romper con el molde?

Te puedo decir que en la EMAD se iba a diario a ensayar y tomar las distintas clases a pesar del desfinanciamiento sistemático por parte del Gobierno de la Ciudad. Lo mismo con mis conocidos en la UNA. Esta generación tomó conciencia de algunas cosas y algunos paradigmas comienzan a tambalear. Son cambios lentos y por momentos parece que nada se mueve, pero ahí está. Una generación que comienza a cuestionarse ciertas cosas que la atañen luego de una época de vaciamiento social, cultural y económico como fue la década del 90. Al mismo tiempo, el consumo de redes sociales y el exceso uso de teléfono pareciera modificar un poco las maneras de vincularnos y de expresar lo que pensamos y sentimos, es todo muy nuevo y no se sabe cómo eso se compagina con estas nuevos pensamientos de la generación. Es complejo, por momentos yo me siento parte de una juventud muy activa y por momentos el teléfono te plancha y te duerme, te estupidiza.

Si hay un sector al que afecta la pandemia del COVID-19 es al audiovisual. ¿Cómo te afecta particularmente a vos? ¿Estabas por arrancar alguna película?

En lo personal sí, me afectó. Convivo con mi novia y en este momento solo ella tiene un ingreso fijo trabajando como docente en un colegio. Por suerte, gozo de ciertos privilegios y hablar de lo “malo” de mi situación sería una estupidez en comparación a lo mal que la pasa cierta gente. Hay familias que no tienen agua en sus casas y el gobierno le dice que se higienice a diario…. Tenía una posible película pero nada estaba cerrado aún.

¿Estás haciendo algo desde tu casa para paliar un poco la crisis?

Trato de ocupar mi tiempo leyendo, cocinando algo o mirando alguna serie. Evito los canales de tele porque la charla continua sobre el coronavirus un poco me frikea. Es curioso lo que sucede. Nuestra industria es el último orejón del tarro frente a otras mucho más importantes y básicas, pero todas las personas que atravesamos la cuarentena queremos un cuentito antes de dormir, una serie, un capítulo de algo que nos conecte con otra cosa. Por eso es tan importante por ejemplo la página de cine.ar. Hay muchísimas películas gratis o en un alquiler muy barato. Eso construye identidad, es importante.

¿Crees que nos dejará algo positivo todo esto?

Dudo que haya algo positivo luego de esta situación. En el mejor de los casos, aprenderemos a valorar lo que tenemos. Vamos a saber lo que es haberlo perdido.