100% lucha

TÍTULO ORIGINAL: Cassandro el exótico!
D: Marie Losier
G: Marie Losier, Antoine Barraud
E: Ael Dallier Vega
DA: Simon Fravega
S: Marie Losier, Gilles Benardeau
P: Carole Chassaing, Antoine Barraud
CP: Tamara Films
ORIGEN: Francia

Tras 26 años en los cuadriláteros, Cassandro, la rompedora estrella transformista de la lucha libre mexicana, no se plantea retirarse. Miembro de los Exóticos, con una docena de huesos rotos y clavos por todo su cuerpo, ahora tiene que reinventarse.


Por Ayelén Turzi

Cassandro es un personaje increíble. Revolucionó la lucha libre mexicana en la década del ´80: con su metro sesenta y siendo gay en un ambiente de hombres rudos y corpulentos, pudo demostrar que la única clave del éxito es el talento. Talento que por cierto, desborda. Lleno de desparpajo, sube al ring lleno de glitter y envuelto en largas colas inspiradas en el vestido de novia de Lady Di, para demostrarse a él y al mundo que nada de esto es sinónimo de fragilidad. Tanto su carisma como su destreza física son impactantes. El documental hace un repaso en primera persona sobre sus 27 años de carrera, sus títulos, sus huesos rotos y su lucha contra las adicciones.

El eje del documental es algo triste: Cassandro no resiste más golpes y debe despedirse. Pero la tristeza queda en segundo plano, dando paso a la emotividad y al reconocimiento de una vida plena. Un recorrido en planos detalle por sus heridas y cicatrices por ejemplo cobra sentido como colección de señales de supervivencia lejos de leerse como debilidades. “A pesar de todo eso (y mucho más) Cassandro siguió adelante” parece decir Marie Losier, la directora, cuyo primer documental fue The Ballad of Genesis and Lady Jaye.

Lejos de cualquier dejo de egocentrismo, Cassandro también aprovecha el metraje para explicar algunas cosas de la mecánica de la lucha libre para aquellos que no son entendidos en el tema. Y a colación de esto viene otro comentario que no podemos dejar de hacer: es tal el magnetismo de su figura y la cercanía con que es retratado que no necesitás conocerlo (o siquiera saber de lucha) para disfrutar del documental. Es dinámico y refleja un gran respeto y cariño al luchador. Respeto que, como podemos entrever, primero se tuvo que tener él a si mismo.

Exótico en todos los sentidos, extravagante y haciéndose llamar “el Liberace de la lucha libre”, la empatía y cercanía con Cassandro son casi automáticas: en parte por su magnetismo pero también por las muchas entrevistas intimas que pueblan el documental.

De entrecasa, peinándose (hay que reconocerlo, con una destreza envidiable) en camarines o mostrando pequeños elementos de su vida cotidiana, el luchador tiene los brazos abiertos para recibirnos a todos y, sobre todo, para enseñarnos todo lo que aprendió a los golpes, metafórica y literalmente.