La ventana indiscreta

TÍTULO: Algo con una mujer
DIRECCIÓN: Luján Loioco y Mariano Turek
ELENCO: Manuel Vignau, María Soldi y Abel Ayala
PAÍS: Argentina

1955, en un barrio de mala fama de una ciudad de provincia; Rosa, costurera y aburrida ama de casa, amante de las historias de detectives, pasa gran parte del tiempo sola, su marido es militante político y no está muy presente en el hogar.
De pronto se produce el hecho que lo cambia todo: Rosa se convierte en la única testigo de un crimen.
A partir de allí su mundo de fantasía y la realidad se encontrarán y Rosa se convertirá en la protagonista de su propio policial.


Por Gastón Dufour

Algo con una mujer, con dirección y guion de Mariano Turek y Luján Loioco, es la muy buena película basada en la obra teatral “La Rosa”, de Julio César Beltzer, que se estrena esta semana y está disponible en CineAR Tv y CineAR Play.

La naturalidad en la construcción del universo de la protagonista es de gran relevancia, por los detalles que hacen al todo y son de lo mejor de la película, pero no, claramente, lo único relevante de esta producción, en que también la fotografía, a cargo de Gustavo Biazzi, hace lo suyo. Cierta naturalidad en el trabajo de armado y enlace de los personajes con sus historias, con sus sensaciones y desavenencias (externas e internas) preparan un piso excelente en esta historia en que una joven ama de casa que gana dinero con sus dotes para la costura vive y llena sus huecos emocionales con las películas de crímenes y misterio. Pero en un momento todo se da vuelta y deja la chatura (a la que ella misma se cree expuesta) y comienza la verdadera película… en más de un sentido.

Porque, aunque parezca que no, el contexto en que lo ocurrido se narra, y de lo que se nutren los personajes (Nota: la historia tiene lugar pocos meses antes del golpe del 55, en Buenos aires). La fantasía se mezcla con la realidad y las cosas de las que “no se debe hablar”. Es ese contexto gris, pleno del miedo que flota en el aire, todo se ve natural, aunque no lo sea del todo.

Los intervalos en los que Rosa (María Soldi) se confiesa sirven de punto de unión y muestra de las dudas que la aquejan,y de cómo en el fondo ella nunca duda ni de lo que vio ni de lo que siente debe hacer. Todo ello englobado en la tensión política que está al tiro y la violencia que se ve venir con el próximo golpe.

En suma, Algo con una mujer es una gran producción que vale la pena ver y disfrutar. Una muy buena adaptación de una pieza teatral con oportuno y delicado trabajo de dirección, arte y fotografía.