Las miserias humanas

TÍTULO: Border
TÍTULO ORIGINAL: Gräns
DIRECCIÓN: Ali Abbasi.
ELENCO: Eva Melander, Eero Milonoff, Matti Boustedt.
GUION: Ali Abbasi.
FOTOGRAFÍA: Nadim Carlsen.
MÚSICA: Christoffer Berg.
GÉNERO: Thriller, Romance.
ORIGEN: Suecia.

Tina es una agente de aduanas reconocida por su eficiencia y por su extraordinario olfato. Pero cuando Vore, un sospechoso hombre, pasa junto a ella, sus habilidades se ponen a prueba por primera vez. Tina sabe que Vore oculta algo, pero no logra identificar qué es.


Por Silvia Molina

Ganadora de Un Certaind Regard en Cannes y fue candidata a los premios Oscar en la categoría como mejor maquillaje, Border, del director iraní Alí Abbasi, es una película bastante peculiar con una historia poco convencional, pero que vale la pena ver.

Si hay que definirla con una sola palabra, espeluznante le queda bien. ¿Cuántas veces sintieron incomodidad al ver una película? Quizás varias y esta cumple con eso. La historia está basada en el relato “Criaturas de la noche” de John Ajvide Lindquist y cuenta la vida de Tina (Eva Melander), una mujer cuyas características faciales no entra en los cánones de belleza establecidos. Es petisa, gorda con una nariz grande, pozos en la cara y dientes no tan lindos. Trabaja en la aduana y su misión es detectar a la gente que tiene comportamientos extraños a la hora de pasar por ahí. Su olfato es lo que mejor desarrollado tiene y, en base a eso, colabora con varias causas como, por ejemplo, el abuso y la pedofilia, entre otras cosas.

Tina comparte su vida junto a un hombre que deja mucho que desear y viven en una casa lejos de la ciudad, ubicada en el medio de un bosque, donde abunda la naturaleza. Él es un bueno para nada, se dedica a cuidar perros y se la pasa mirando televisión y bebiendo. ¿Para que está con él? Eso mismo le pregunta su padre, a quien visita de vez en cuando al geriátrico en el que se hospeda. Todo ser humano necesita de la compañía de alguien para poder sobrevivir, pero ella -al igual que muchos- elije mal.

Todo cambia cuando se cruza con Vore (Eero Milonoff) una persona que capta la atención de la protagonista al instante en que lo ve, porque tiene las mismas facciones y características que ella. Ambos son diferentes y llaman la atención de la gente y el motivo está mas que claro. La belleza es subjetiva, dicen y tienen razón.

Desde ese entonces, la trama propone otro vuelco, desde ya, sumamente interesante, pero ahora desde la mirada de Vore, un ser que descoloca la vida de Tina y juntos viven un amor incómodo, cargado de tensión sexual, que propone una de las escenas clave de la película. Imposible de olvidar. Y así, como esa, hay varias más. Entiendan algo: no vale romantizar a un extraño.

Border traza una mezcla de mitología nórdica y realismo mágico. Por eso, es necesario prestar atención a los planos, a escenas que muestran, sin la necesidad de un diálogo de por medio, la crudeza en su totalidad. Entonces, ¿Se puede decir que es una historia de amor? Por supuesto, pero no cae en lugares comunes, más bien quiere demostrar otra cosa. Entre ellas, que el amor no siempre debe ser hermoso como te lo dan a entender en otras películas, más bien es una construcción que uno hace sobre otra persona y muchas veces juega en contra porque no todo es lo que parece. Además, pone en juego la maldad que existe en la sociedad y que difícilmente se pueda eliminar. Y que no siempre, encontrar y coincidir con alguien con las mismas características es sinónimo de igualdad.

La deformidad es un factor que aún no es aceptado en la sociedad. Actuar de una determinada forma y no cumplir estéticamente con la norma, suele complicar la vida de quienes no se imponen seguir con esa línea. La denominada “rareza” está presente en todos los ámbitos, hasta incluso en las acciones que hacemos. Border claramente refleja eso y deja un mensaje más que claro: la miseria humana y la no tan humana no tiene límites.