Todos somos un poco raros

TÍTULO ORIGINAL: Breve historia del planeta verde
DIRECCIÓN: Santiago Loza.
ELENCO: Romina Escobar, Paula Grinszpan.
ELENCO SECUNDARIO: Luis Sodá, Elvira Onetto.
GUION: Santiago Loza.
FOTOGRAFÍA: Eduardo Crespo.
MÚSICA: Diego Vanier.
GÉNERO: Drama.
ORIGEN: Argentina.

Tania descubre que un extraterrestre ha sido la compañia de su abuela durante los últimos años. Junto a dos amigos, deciden realizar un viaje a través del país para devolver al alien a su planeta de origen.


Por Gimena Meilinger

La nueva película de Santiago Loza se aparta de los convencionalismos, apostando a conmover a partir de lo simbólico en una historia delirante sobre el viaje de tres humanos y un alien.

Tania (Romina Escobar), Daniela (Paula Grinszpan) y Pedro (Luis Soda) han sido amigos desde la infancia. A partir de ser víctimas de bullying por ser los “distintos”, crearon un fuerte vínculo entre ellos. Cuando muere la abuela de Tania, los amigos se dirigen a la casa de la difunta en su pueblo natal para dar el pésame, reencontrase con fantasmas del pasado y terminar descubriendo secretos de esa abuela que murió durmiendo. De esa misma forma, durmiendo, encuentran en una habitación a un alien color violeta, el cual parece casi catatónico hasta que, con el correr de los minutos vemos que respira. Ya ha transcurrido demasiado tiempo en la Tierra, se encuentra débil y debe volver pronto a su lugar de origen. El asombro del trío protagónico dura escasos segundos y, enseguida, toman el plano con las indicaciones y emprenden el viaje para cumplir esa última voluntad.

Breve historia del planeta verde comienza con un plano de una chica (luego sabremos que es una chica trans) durmiendo con un antifaz para cubrir la luz con los ojos del personaje ET. Esto es una suerte de premonición de lo que sucederá a lo largo de la película. Tania no verá lo que tiene delante de sus ojos, no apreciará la realidad.
Esto sucede a lo largo de toda la historia. Donde el público ve un alien violeta dormido en un congelador y llega hasta causar gracia, los protagonistas lo creen natural, lo cuidan, lo miman y lo muestran como si fuera algo normal para todos. Quizás esto esté pensado por Loza desde el lado de, donde el espectador solo se queda con la imagen delirante del marciano en una valija, a los personajes no les supone una sorpresa abismal ya que el tema de fondo para por otro lado.

La primera mitad de la película es narrada de una manera ágil que atrapa solo por la curiosidad de saber qué es lo que va a suceder con esos cuatro alienígenas (tres humanos y un alien). Aunque no llega a ser por completo ciencia ficción, te obliga a seguir viéndola porque, junto a esa mezcla de aventuras y roadmovie, hacen que todo quede interesante y llevadero. Lamentablemente, a pesar de que la idea funciona bien, para la segunda parte, el ritmo se vuelve lento de repente y cae en un drama más con escenas largas y aburridas, de a ratos.

Loza, un cineasta reconocido, se vuelca a un género muy distinto y eso es un ejemplo para el cine nacional: las agallas de salir de la zona de confort y arriesgar con tópicos, historias, emociones. El director crea esta historia en la que el viaje con esa extraña criatura se transforma en uno introspectivo para los tres amigos, que reflexionan sobre sus propias existencias en la Tierra y vínculos.

Para Santiago Loza: “Esta película habla de mi identidad y por eso es el premio más importante de mi carrera. Romina Escobar, la protagonista, recibió en Berlín un infinito amor como nunca lo tuvo en su vida. Son tiempos muy difíciles en la Argentina y en Brasil para el colectivo trans. Por eso, más que nunca, decimos que nadie le suelte la mano a otro. El film es sobre la amistad de gente que se siente diferente. Mis amigos me salvaron la vida, para ellos y con ellos hice la película. Yo soy de su planeta”.

Breve historia del planeta verde puede causar risa o tristeza, depende del estado en que la recibas. Algo mueve en las emociones, y eso el director lo tiene claro, quiere que sientas algo, no importa qué. Esta comunión que se establece entre los amigos y el alien, no deja de ser una manifestación alternativa de lo que los unió en la infancia: el sentirse de otro planeta. Es una película que habla de la fraternidad, de la amistad, de las diferencias de género y la discriminación.

La clave para disfrutar de esta película parece ser prestar atención a lo diferente, aceptar y abrazar a quien creemos no es como uno, ya que todos somos un poco extraterrestres.