Sobre el cliché y el estereotipo de la belleza en Hollywood

TÍTULO ORIGINAL: Chained for Life
PAÍS: Estados Unidos
DIRECCIÓN: Aron Schimberg
GUION: Aaron Schimberg
MÚSICA: C. Spencer Yeh
FOTOGRAFÍA: Adam J. Minnick
ELENCO: Jess Weixler, Adam Pearson, Stephen Plunkett, Charlie Korsmo, Sari Lennick, Joanna Arnow, Cosmo Bjorkenheim, Will Blomker, Lauren Brown.

Esta película dentro de una película está ambientada entre bambalinas de una película de terror donde florece un romance entre Rosenthal, un hombre con neurofibromatosis, y una mujer ciega, Mabel, que tras recuperar milagrosamente la vista no es capaz de aceptar el aspecto de su amante.


Por Gonzalo Schiffer

Chained for Life explora en su audacia narrativa, el prejuicio sobre la belleza ¿Qué nos define en la estética como seres aceptados en el canon de una sociedad? En ese sentido la película esta muy bien elaborada, rodeada de una atmósfera que siempre es extravagante y rara y mezclada con humor, donde conviven distintos personajes llenos de particularidades y la introducción de actores y actrices con alguna discapacidad física, como el gran actor y valiente ya conocido Adam Pearson, de una interpretación muy sensible que llega a lo profundo del espectador. El film deja en claro que son personas con alguna alteración genética y física pero no insiste en la victimización, sino que los integra a lo cotidiano de la acción y la trama, en un contexto del detrás de cámara de un rodaje de una historia de terror a cargo de un quisquilloso y caprichoso director europeo.

En lo personal sentí que el tratamiento audiovisual que posee la película le quita cierta prolijidad del código de la realización cinematográfica , quizás intencional por el grado de características de un film independiente que posee, hay una especie de surrealismo que roza el terror en algunas tomas, siempre con peso de lo dramático. No afecta esta característica de la realización al melodrama que se nos presenta, es difícil no sentirse inquietado emocionalmente con aquellas largas tomas que nos encuadran a la actriz Jess Weixler junto a Adam Pearson, en un vínculo afectivo mutuo entre ambos.

El guion y la dirección son muy creativos para entregarnos diferentes escenas reflexivas e incluso divertidas acudiendo a la parodia. Estamos ante una entrega de un género cine-arte en su máxima exposición con muchos matices que buscan incomodar a las grandes industrias del cine y la televisión, la publicidad y la moda, en circuitos donde solo se avalan los estereotipos de belleza dentro del mundo comercial, aquellos que promueven la marginación de alguna manera de personas con diferentes discapacidades.