Verano eterno

TÍTULO ORIGINAL: Frankie
DIRECCIÓN: Ira Sachs.
ELENCO: Isabelle Huppert, Brendan Gleeson, Marisa Tomei.
ELENCO SECUNDARIO: Greg Kinnear, Jérémie Renier.
GUION: Ira Sachs.
FOTOGRAFÍA: Rui Pocas.
MÚSICA: Dickon Hinchliffe.
GÉNERO: Drama.
ORIGEN: Portugal, Francia.

Tres familias se enfrentan a una experiencia que amenaza con cambiar sus vidas para siempre. Este inusual evento se produce un día de vacaciones en la región de Sintra, en Portugal, una ciudad histórica conocida por sus densos jardines, palacios y edificios que parecen sacados de un cuento de hadas.


Por Gastón Dufour

Frankie es una muestra de algunas cosas que no es necesario o no son tan convenientes en el cine: crear un universo en el que algunas de las reglas se hayan visto pero sean tan poco sutiles en su reutilización, y en el medio de ello la asistencia se vea entre abrumada y aturdida por el melodrama que pretende generar simpatía sin lograrlo, que es casi lo peor que puede pasar para quien entra a una sala de cine a ver una película con un gran elenco, pensando que puede ser una idea satisfactoria.

Es mi humilde opinión, claro, pero Isabelle Huppert no para de hacer una película tras otra en las que no promete nada, y sin embargo, defrauda. No puedo entender la lógica a la hora de elegir sus guiones, siendo la máxima expresión de ello Blanche comme neige (Blanca como la nieve) una película que podría tranquilamente pasar por una porno soft y ser exhibida en las funciones “para oficinistas” de las salas de la calle Lavalle de los 80s.

Ira Sachs, director de, entre otras películas, El amor es extraño (Love is strange, 2014) y Verano en Brooklyn (Little men, 2016), hace todo para construir con gracia, junto a Mauricio Zacharias, la historia de este melodrama sobre una exitosa actriz que reúne a su familia y seres queridos más cercanos con una motivación especial, y en paralelo, lograr modificar las vidas de algunos de ellos, y por desgracia lo hace mal.

Claro, es muy probable que la armonía narrativa, las emociones mal fingidas y las circunstancias de bache que aburren más de lo que es posible hayan sido planificadas de ese modo. Y eso es lo más terrible. Ni que hablar de un elenco secundario (Brendan Gleeson, Marisa Tomei, Greg Kinnear, Jérémie Rénier) con muchas posibilidades, desaprovechado en su totalidad.
En definitiva, para no hacer más larga mi expresión de la opinión general sobre la película que nos trae aquí, (tan larga como la película se vuelve) si tienen, como hay hoy en día, algo mejor que ver, ni lo intenten. Es tiempo que no se recupera.

Frankie es una película fallida, intento de copia de otras fórmulas que tienen mejor finalización, con una muy buena actriz que no acierta en el último tiempo en la elección de los papeles que encarna.