Road Trip Reisilente

TÍTULO ORIGINAL: Infierno grande
DIRECCIÓN: Alberto Romero.
ELENCO: Guadalupe Docampo, Alberto Ajaka, Mario Alarcón.
GUION: Alberto Romero.
GÉNERO: Drama.
ORIGEN: Argentina.

Sigue la historia de María, una maestra de pueblo de la provincia de La Pampa, y su camino hacia la emancipación. Es una fábula poética sobre la naturaleza, la maternidad y la violencia, situada en los remotos desiertos pampeanos.


Por Marisa Cariolo

María es víctima de violencia doméstica, como miles de Marias en todo el mundo. Como una encarnación de la imagen bíblica, María también es mujer gestante y poco a poco en su mente se instala el germen de la liberación. El film de Alberto Romero es un road trip de resiliencia femenina que trasunta los diversos estados que deben atravesar las mujeres que son victimas del patriarcado. Guadalupe Docampo es nuestra heroína perfecta en una interpretación tan conmovedora como sincera de ese particular estado en el que la mujer se supone débil, pero se erige fortalecida.

La atmósfera de ensoñación que logra el director en este viaje que Maria emprende, sin rumbo fijo pero con intención totalmente definida, se logra ampliamente por la cuidada fotografía del film que nos sumerge en las tierras pampeanas.
En este particular estado físico y emocional de María se irá topando con muchos personajes que harán su travesía más onírica aún y la relacionarán con la extraña alquimia del lugar y con ese particular sentimiento de libertad adquirida que la atraviesa.

Con una cuidada dirección de actores y excelentes actuaciones como las de Mario Alarcón, Héctor Bordoni, Chucho Fernández y Alberto Ajaka, Infierno grande se convierte en una fabula de liberación, en un canto de esperanza para todas las mujeres víctimas de violencia machista. Es interesante también resaltar la apuesta del director, al elegir al cine de género para plantear problemáticas sociales tan vigentes como la violencia doméstica sin por eso caer en la excesiva solemnidad.

Las relaciones de poder, la rebelión, la fuerza interna de los oprimidos son los motores de esta historia que nos permite soñar con nuevas mujeres soberanas de sus cuerpos y sus relaciones que se vean reflejadas en la pantalla. En un momento cinematográfico con tanto feminismo de cartón y tribunero se celebran las verdaderas apuestas de género que nos permitan replantearnos nuestra realidad como sociedad. Como siempre las salas que exhiben este tipo de films no son muchas por lo que los instamos a que concurran a ellas en las primeras semanas. Para los tanques siempre hay tiempo. Como María, es tiempo de erigirse contra lo que se supone enorme y darle pelea, tal vez nuestras políticas públicas en materia cinematográficas deban aprender un poco mas de nuestras heroínas.