El retorno del club de los perdedores

TÍTULO: IT 2
TÍTULO ORIGINAL: IT: Chapter Two
TÍTULO ALTERNATIVO: It: capitulo 2
DIRECCIÓN: Andrés Muschietti.
ELENCO: Bill Skarsgård, Jessica Chastain, James McAvoy.
ELENCO SECUNDARIO: Bill Hader, Finn Wolfhard, Jaeden Lieberher, Sophia Lillis, Jack Dylan Grazer, Javier Botet, Jaeden Martell, Nicholas Hamilton, Jeremy Ray Taylor, Wyatt Oleff, Isaiah Mustafa, Jay Ryan, James Ransone, Andy Bean.
GUION: Gary Dauberman.
FOTOGRAFÍA: Checco Varese.
MÚSICA: Benjamin Wallfisch.
PRODUCCIÓN: Bárbara Muschietti.
GÉNERO: Terror.
ORIGEN: Estados Unidos.

Un nuevo ciclo está por comenzar, luego de 27 años del primer encuentro del Club de los Perdedores con IT. Mike, quién nunca dejó Derry, contactará a sus amigos Bev, Bill, Richie, Ben, Eddie y Stanley luego de que extraños y horrorificos eventos comiencen a desarrollarse en el pueblo marcando asi el regreso de IT. El Club de los Perdedores se unirá una vez más para intentar poner fin a la pesadilla creada por el diabólico payaso.


Por Gonzalo Schiffer

It 2 pierde su potencial y sentido de la aventura que engrandecia a la primera parte (it 1, 2017), tal vez por la ausencia de protagonismo de ese maravilloso casting de niños que compusieron el inicio del club de los perdedores. Aparecen en flasbacks y diferentes recursos en la narrativa pero no lideran la continuidad lineal de la historia presente que se vislumbra en esta segunda parte. Pese a esta ausencia de la magia que significa no tener a un grupo de niños como protagonistas, los actores elegidos para interpretarlos de adultos, fueron de una gran elección por el parecido físico en algunos y otros por el talento electoral, aunque abro paréntesis aparte para admitir que el rol de James Ranzone como Eddie Kaspbrak me desorientó un poco porque no sabía si a partir de sus gesticulaciones faciales estaba viendo a un actor en drama o un comediante de scary movie, pero en conjunto y en vínculos, el club de los perdedores versión mayores funcionan muy bien para la química de interacciones y diálogos, con escenas muy dramáticas y algunas para distender la acción y contagiar dosis de humor necesarias siempre. Punto aparte para Bill Hader como Richie Tozier en un gran despliegue actoral y una interpretación de la sensibilidad maravillosa, al igual que la breve aparición de Andy Bean como Stanley: el actor transmite cierta nostalgia y un dolor interno que entristece al espectador. Bill Skarsgård como Eso, simplemente demuestra otra vez el enorme talento y potencial del joven actor, aterrador y enfermizo en su papel para el bien de la historia y para lo que representa Derry, un pueblo estancado ideológicamente en el pasado, y así queda expuesto con un brutal prólogo que golpea de lleno.

Yendo a la estructura del guion, el film divaga tal vez demasiado y se pierde en su hilo argumental, por querer manejar muchos conceptos y subtramas que se disparan y dispersan por los alrededores de Derry perdiendo el eje central de la historia y esto afecta la duración que a mi parecer es muy extensa. Esto tiene que ver también con el potencial y la ambición que maneja el estupendo libro de Stephen King.

En cuanto a la sensación de terror, la atmósfera siniestra con ese tono y agregado de trauma, bullyng y pesadilla al igual que en la primera parte, está presente durante todo el film. A Pennywise ya lo conocemos como tal, pero se profundiza más en la caracterización del payaso y en cuáles son sus orígenes, habiendo una suma de entramado místico y misterioso. Las escenas en conjunto e individuales de los personajes protagonistas luchando contra traumas representados en creepys, figuras y monstruos, exponen la magia del director argentino para dirigir, quien trabaja cada encuadre con la prolijidad y código narrativo que lo amerita, con un trabajo de vfx bastante atractivo y más explotado que en la primera película.

En fin, más allá de que se sienta un desgaste de la epopeya de aventura muy efectiva en la primera parte, Andy Muschietti nos entrega un cierre de It con momentos sublimes de lucha y terror, escenas emotivas que rebuscan entre la nostalgia y la melancolía del pasado, lazos de amistad y la búsqueda de aceptarse a uno mismo tal cual es sin escondernos de los odiosos y los bravucones. No me cabe duda de que es una experiencia cinematográfica gratificante para ser disfrutada en la pantalla grande.