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Una invitación a liberar el deseo en todas sus formas

TÍTULO ORIGINAL: Las mil y una
DIRECCIÓN: Clarisa Navas
G: Clarisa Navas 
F: Armin Marchesini Weihmuller 
E: Florencia Gómez García 
DA: Lucas Koziarski 
S: Mercedes Gaviria Jaramillo 
M: Claudio Juarez, Desdel Barro (Hiedrah) 
P: Diego Dubcovsky, Lucía Chávarri 
I: Sofía Cabrera, Ana Carolina García, Mauricio Vila, Luis Molina, Marianela Iglesia



Luego de su debut en el largometraje de ficción con Hoy partido a las 3 (2017), la directora Clarisa Navas amplía su universo y vuelve a mostrar un talento único a la hora de transformar una historia personal en ficción. Filmando en el barrio Las Mil Viviendas de la provincia de Corrientes, Navas logra recrear un territorio en el que las relaciones humanas y afectivas, pero también de poder, son narradas a través de la vida de un grupo de personas relacionadas por lazos familiares y de amistad. En medio de otras historias, en ese escenario nace el amor entre Iris y Renata, atravesado por los prejuicios y la inocencia, en una sociedad en la que las agresiones hacia lo distinto conviven con la solidaridad. Navas muestra las costumbres de la vida de provincia y un universo convulsionado, pero siempre apostando por el respeto hacia sus personajes y el mundo que habitan.


Las mil y una es la segunda película de la directora correntina Clarisa Navas, y su estreno llega luego de un importante recorrido por festivales internacionales (tuvo su première mundial abriendo la sección Panorama en la Berlinale y un destacado paso posterior por Jeonju, Lima, San Sebastián, Valdivia, Toulouse y más recientemente Guadalajara).

Protagonizada por Sofía Cabrera, Ana Carolina García, Mauricio Vila, Luis Molina y Marianela Iglesia, Las mil y una cuenta su historia entre los monoblocks de la zona de Las Mil viviendas, en Corrientes. Iris conoce a Renata y al instante siente una atracción difícil de explicar. La nueva presencia de Renata incomoda y los prejuicios se derraman. Ante el desprecio, ellas y su pequeño grupo de amigos serán la resistencia queer, haciendo que ese escenario en ruinas se vuelva tan cómplices como riesgosas y que sus encuentros sean luz en la noche barrial.

La cámara se comporta prácticamente como un amigo más de Iris, acompañándola junto a sus amigos a través de los monoblocks, transitando una intensa atracción que la sobrepasa cuando conoce a Renata. La franqueza y el realismo con los cuales se cuenta la historia, sumados a la mirada femenina y LGBTQI+, marcan la resistencia en un medio hostil, de la disidencia y del sentimiento de ese primer amor.

Las mil y una es una invitación a liberar el deseo en todas sus formas.