La influencia de Marcel Duchamp

TÍTULO ORIGINAL: Todo lo que veo es mío
ACTORES: Michel Noher, Malena Sánchez.
ACTORES SECUNDARIOS: Julieta Vallina, Luis Ziembrowski, Guillermo Pfening.
DIRECTOR: Mariano Galperín, Román Podolsky.
FOTOGRAFÍA: Diego Robaldo.
GUION: Mariano Galperín, Román Podolsky.
MÚSICA: Diego Tuñon.
GÉNERO: Drama.
ORIGEN: Argentina.

En 1918 y con algo más de treinta años, Marcel Duchamp, ya es conocido en Nueva York y París por una obra irreverente y provocativa que terminaría revolucionando el arte del Siglo XX. A mediados de ese año, ante el agravamiento del clima bélico que tiene en vilo a los Estados Unidos por su participación en la Primera Guerra Mundial, Marcel decide tomar distancia y parte desde Nueva York hacia un destino más sereno y pintoresco: la ciudad de Buenos Aires, en Argentina. Lo acompaña en la aventura su amiga Yvonne Chastel, una joven artista que, como él, frecuenta las vanguardias de la época.


Por Julián Brennan

Dirigida a dúo por Roman Podolsky y Mariano Galperin, Todo lo que veo es mío cuenta la historia de Marcel Duchamp, famoso artista francés, durante su paso por Buenos Aires entre 1919 y 1920.

Rodada en blanco negro, lo cual acompaña a la actitud de Michel Noher, protagonista del film, la película muestra lo cotidiano de la estancia del artista en Buenos Aires: se lo puede ver jugando al ajedrez (obsesión real de Duchamp) o intentando sacarle lo quemado a una tostada. Eso sí, por momentos este tipo de escenas tornan algo lento el film.

A través de una voz en off que lee cartas o conversaciones con la co-protagonista, Malena Sánchez, quien interpreta a la musa de Duchamp, Yvonne Chastel, se intenta agregar al ritmo al largometraje, pero no termina de funcionar, todo queda como si estuviese de más.

Algo que sí se puede decir que estuvo muy bien, es la reconstrucción de la época a partir de las locaciones, como el pequeño departamento de Duchamp o el pequeño palacio que visita, todo esto a pesar del notorio bajo presupuesto que se debe haber manejado.