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Un hermoso banquete de entretenimiento del género monstruos

Han pasado 7 años desde que una horda de monstruos arrasó el mundo. Joel ha vivido estos años escondido en el subsuelo, pero, cuando consigue contactar por radio con su novia de la escuela, decide arriesgarlo todo y viajar 150 km. para verla.


Por Gonzalo Schiffer

Love and Monsters prometía en su interesante trailer una oleada de entretenimiento y diversión, y para bien de la campaña de marketing y publicidad que Paramount y MTV Films promovieron, la promesa se cumple, en una película con un argumento tal vez no tan novedoso, pero si muy efectivo y atrapante.

Love and Monsters funciona en todos los sentidos, gracias en gran parte al tratamiento audiovisual y visión super colorida en la estética de su director Michael Matthews y a un guion que explora con sensatez y sin golpes bajos un presente post apocalíptico dominado por una horda de monstruos mutantes de diferentes géneros y especies. Más allá de sus similitudes en la narrativa con Zombieland, la película logra despegarse de esas comparativas que muchos han mencionado, y logra un código narrativo propio de un universo que en lo personal me pareció muy prometedor para convertirse en una saga, y estas ganas que a uno como espectador le quedan de que esta primera película sea un motor publicitario para que haya una continuación y especie de franquicia, es porque funciona en todos los niveles que hacen a una mega producción atractiva y entretenida durante toda su duración, sin decaer nunca en términos de acción dramática. ritmo y edición.

Love and Monsters cumple con las reglas básicas, nos presenta un protagonista carismático, gracioso e irónico, y sobre todo con el factor de empatía para conectar con el fandom, con todo el potencial de transitar una curva de transformación del personaje y con el desafío de afrontar “el camino del héroe” en una misión kamikaze donde emprende un viaje por tierras invadidas por estas mutaciones hostiles para poder reencontrarse con su novia luego de 7 años de separación obligada por esta colonización monstruosa. Y aquí otro elemento clásico, el romance, aunque nunca está banalizado, incluso tiene mucha comicidad el trato de estos temas como el amor, la soledad y los vínculos afectivos; aunque eso sí, hay escenas que sí rozan el drama y dolor de manera profunda y congenian muy bien dentro de la macro estructura narrativa.

La película en términos de géneros tiene referencias bien readaptadas a su propio estilo, y son referencias a películas emblemáticas como Soy leyenda, Evolución y la ya nombrada Zombieland, entre otras. El elenco con Dylan O´Brien a la cabeza y la participación de Michael Rooker, corrobora el serio trabajo de todo el equipo de producción y dirección para contar con un casting de talentosos actores, por ahí no tan taquilleros, pero sí apasionados y comprometidos con el guion y las intenciones creativas del director.

Love and Monsters es una película de esas que te salvan un viernes o sábado a la noche, es un hermoso banquete de entretenimiento del género monstruos con romance de por medio, el motor del amor como impulsador de las aventuras que inicia el divertido protagonista. En este film el CGI están a la altura, al igual que la iluminación y la mezcla sonora, todo para entregarnos una película de calidad narrativa en términos comerciales, con todo lo que debe funcionar en este tipo de historias; empatía, identificación, acción y adrenalina, drama y humor para no tornarse pesada.

Si me preguntan si quisiera una continuación o spin off de este universo, estoy más que interesado como espectador en seguir disfrutando de las aventuras de ese mundo postapocalíptico. Eso sí, esperemos que esta vez podamos verla estrenada en los cines.