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Una comedia romántica de los años 90 perdida en el presente

TÍTULO ORIGINAL: Love, Guaranteed
TÍTULO: Amor garantizado
DIRECCIÓN: Mark Steven Johnson
GUION: Hilary Galanoy, Elizabeth Hackett
MÚSICA: Ryan Shore
FOTOGRAFÍA: José David Montero
ELENCO: Rachael Leigh Cook, Heather Graham, Damon Wayans Jr., Jed Rees, Lisa Durupt, Brendan Taylor, Clare Filipow, Christian Sloan, Quynh Mi, Milo Shandel, Lauren McGibbon, Jason Burkart, Kallie Hu, Caitlin Howden, Kiomi Pyke, Sean Amsing, Sasha Monica, Stephanie Son, Sebastian Billingsley-Rodriguez
GÉNERO: Comedia. Romance
PAÍS: Estados Unidos

Una abogada muy atareada (Rachael Leigh Cook) ayuda a un seductor cliente (Damon Wayans Jr.) a demandar a un sitio de citas que les garantiza el amor a sus usuarios.


Por Mauro Porrás

El proyecto soñado de Rachael Leigh Cook luce demasiado seguro y convencional para los tiempos modernos. Una abogada con principios lidiando con problemas económicos en su pequeño estudio jurídico conoce a Nick Evans, que quiere demandar a una aplicación de citas que garantiza encontrar el amor.

El mes de septiembre es un mes movido para la plataforma gigante de streaming mundial/productora Netflix, ya que lanzará dieciséis nuevos lanzamientos. Una verdadera prueba para la división cinematográfica que ha tenido dificultad en mantener su forma desde su concepción.

En esta ocasión la actriz estadounidense Rachael Leigh Cook nos trae su proyecto del cual no solo se le ocurrió el concepto sino que también produjo junto a Off Camera Entertainment y con Netflix distribuyéndola mundialmente. Una historia sobre amor, prejuicios y cuan difícil puede ser encontrar algo real en el mundo de las citas vía aplicaciones.

Si bien Love, Guaranteed tiene cierto valor de entretenimiento y mucha buena intención detrás, es en definitiva una película muy fácil de olvidar con cuestionables decisiones.

En primer lugar quiero empezar señalando el trabajo de Rachael Leigh Cook en el papel principal. Ella es sin duda lo mejor que esta película tiene para ofrecer. Es encantadora, divertida -a veces puede ser un poco caricaturesco su humor, pero nunca al punto de romper con el tono del film- y con mucho predominio y autoridad liderando todas las escenas, pero también vulnerable cuando el momento lo requiere. Se nota que Love, Guaranteed es su proyecto porque Rachael lo entrega todo. Como co-productora del film ella declaro recientemente en una entrevista con la revista Variety su razón para empezar a producir a los cuarenta años: “La ciudad que te está alimentando hoy no te va a alimentar por el resto de tu vida, y debes levantarte y abrirte camino”. Eso es verdad. Puedes ser el rostro de múltiples franquicias y hacer que un estudio gane miles de millones de dólares, pero si no posees el derecho de esa pieza para seguir monetizándola durante décadas, una vez que estés en desgracia en Hollywood, tendrás dificultades para pagar las facturas. Bien por ti Rachael. Más personas en la industria deberían hacer lo mismo.

Si bien estoy feliz de que ella pueda ser dueña de su material y evolucionar en un nuevo rol, es realmente la parte de escritura donde las cosas se empiezan a desmoronar. Rachael Leigh Cook contrató a al dúo de guionistas Elizabeth Hackett y Hilary Galanoy -cuyo trabajo anterior fue la película Falling Inn Love, un proyecto que aún no miré pero que también fue un estreno de Netflix– y aunque nunca sabremos si con un par de diferentes escritores el concepto que se le ocurrió a Rachel estaría mejor explorado, es algo a tener en cuenta ya que el guion real que obtenemos es uno repleto de clichés, personajes secundarios completamente superficiales y con una mirada demasiado superficial e irrealista de la realidad. Incluso para los estándares de una ficción. Una pena ya que la historia toca temas interesantes como la frustración que es encontrar el amor verdadero en tiempos donde puedes conocer a quien quieras usando aplicaciones como Tinder, como uno no debe tenerle miedo al amor por más que haya sufrido en el paso por haberse arriesgado con alguien que amabas, todo mientras nuestra heroína tiene que lidiar entre la ética laboral y los sentimientos que está empezando a sentir por Nick Dave, su cliente que le propone demandar a la aplicación de citas ya que esta garantiza encontrar el amor para la cita numero mil, pero en novecientas noventa nueve citas para Nick, aún no ha encontrado el amor de su vida.

La película se siente como un regreso a las comedias románticas de los noventa, pero aunque ciertamente tiene esa vibra, ni siquiera sería un film recordado de esa época si se hubiera estrenado en esos años, ya que no tiene nada nuevo que ofrecer, excepto por la premisa de llevar a los tribunales una aplicación de citas que es algo realmente común en la actualidad.

El guion propone cierta comedia jugando con referencias de la cultura popular de cine y televisión pero es una dosis muy pequeña y tampoco ayuda que la trama regrese siempre al mismo chiste porque termina perdiendo la frescura.

El personaje Nick Dave es esencialmente el hombre perfecto, pero casi en un grado de fantasía, incluso para una ficción. Es un personaje tan bondadoso, adinerado, carismático y encima por quien todas las mujeres mueren que termina quedando inverosímil y para nada interesante.
Peor aún, el guion intenta complacer a todos, lo cual es una pena ya que retrata a las corporaciones como entidades sin ética y escrúpulos durante todo el film pero en el final los escritores dicen “Bueno, pero no es tan así porque las corporaciones pueden tomar conciencia también y tener gestos nobles”. Imperdonable.

La conclusión de la historia es demasiado bueno para ser verdad, como si nuestra heroína hubiera caído en coma a mitad de la película sin que la audiencia lo supiera. ¡Esa es una película que pagaría para ver!
La visión detrás de cámara del director Mark Steven Johnson no ayuda tampoco ya que el producto final luce como un film pasado por un filtro corporativo superficial sin ninguna pizca de realismo y tomando demasiado en serio. Personajes homosexuales extremadamente afeminados con vestuario hipster, actores tristes en soledad contemplando la lluvia, actores besándose en medio de un juicio mientras todos los aplauden. Básicamente lo que un director de publicidad filmaría si tuviera que dirigir un comercial con un tono romántico y humor. Mark va siempre a los seguro y convencional sin agregar nada de ingenio o un giro fresco al género. Es una película con un look demasiado digital que justifica su lugar como film hecho derecho para televisión.

Love, Guaranteed puede proporcionar algo de entretenimiento menor y Rachael Leigh Cook lo entrega todo, pero básicamente esta es una película más adecuada para ser reproducida de fondo mientras haces algo mucho más interesante con tu vida.