La isla del sol…

TÍTULO ORIGINAL: Kimssi pyoryugi (Kim’s Island)
PAÍS: Corea del Sur
DIRECCIÓN: Lee Hey-jun
GUION: Lee Hey-jun
MÚSICA: Kim Hong-Jip
FOTOGRAFÍA: Kim Byung-seo
ELENCO: Jung Jae-young, Jeong Ryeo-won, Yang Mi-kyeong, Park Yeong-Seo, Min-Heui Hong, Jang So-yeon, Gyo-Hwan Koo, Jeong-Won Lee
GÉNERO: Comedia, Romance, Drama.

Un hombre queda atrapado en una isla desde la cual se puede ver la metrópoli, pero no alcanzarla. La historia comienza cuando un ejecutivo se lanza al río Han para suicidarse… e inesperadamente despierta en una isla desierta, a mitad del río, donde vive apartado de la civilización. Una joven, recluida en su habitación por años, lo observa de lejos… Los destructivos efectos de la recesión económica mundial y la alienación urbana sirven como contexto a la historia de amor que narra este segundo largometraje del coreano Hey-Jun Lee.


Por Gonzalo Schiffer

El cine sur coreano nos ha demostrado un nivel narrativo y técnico muy alto a lo largo de estas dos ultimas décadas, reconocido recientemente a nivel mundial con la galardonada Parasite, convirtiéndose en un hecho histórico en la industria del cine. El catálogo con el que cuenta la industria audiovisual coreana es muy amplio, una larga colección de excelentes películas, y entre ellas se encuentra una fantástica historia romántica con toques de comedia y drama, Castaway on the Moon (Náufrago en la luna) del año 2009, una pieza maestra que conserva la verdadera esencia del cine como fuente inspiracional y motivadora, que transmite al público las emociones como una montaña rusa, en un romance único, muy divertido y que difícilmente no logre emocionarte.

Kim Seong-Geun, hundido en la depresión, busca darle final a su vida arrojándose de un puente, para insólitamente terminar varado en un islote repleto de basura debajo de un puente, y aquí el primer acierto: el sitio no se muestra como un lugar paradisíaco, si no todo lo contrario; agua sucia, basura, pasto larguísimo, mosquitos e insectos por doquier, palomas que defecan por todos los rincones de la isla. Increíblemente, Kim ante la negación de suicidarse como opción irreversible y final, decide adaptarse a esa vida de supervivencia para alejarse por completo de lo rutinario y urbano, de lo que era un preso, un esclavo de deudas, rechazo y humillación. Poco a poco ira enfrentándose a desafíos que implicaran de su ingenio y lo pondrán a prueba frente a un nuevo estilo de vida. La historia podría haberse quedado solo con lo que ocurre en la mini isla y “reserva natural”, pero redobla la apuesta dando un giro con otra linea argumental, el de una joven adolescente, Kim Jung, acomplejada socialmente y encerrada en su cuarto por más de tres años, rodeada de basura y sobras de comida, adoptando la vida Hikikomori, aquellos que deciden apartarse de interactuar con los demás y resguardase en sus dormitorios y habitaciones por años.

La chica pasa las horas del día con una rutina firme para sentirse ocupada y agotada por la noche, en donde en gran parte se la pasa simulando una vida falsa en redes sociales y chats.

La pregunta que uno se hace aquí es cómo se conectarán ambas historias, y para no arruinarles lo que continúa, como breve pantallazo anticipo que los recursos creativos para ir uniendo pieza por pieza del camino que los cruzara a ambos solitarios personajes, son dignos de una magistral clase de guion, en donde se alterna el humor con el drama, porque estos personajes son los denominados integrantes del grupo de los “marginados sociales”, fuera del circulo popular, dañados por el estereotipo y la aceptación que promueve el capitalismo. La película es larga, dura unas dos horas, necesario, ya que la transformación y curva de los protagonistas, conlleva un largo recorrido por conflictos internos y dificultades externas que van surgiendo y posponiendo la unión concreta de ambas tramas.

En lo técnico, el film es muy bonito y prolijo gracias a una trabajada dirección de arte, el color esta muy bien equilibrado, entre una iluminación y postproducción final mezcla de un comercial y cine de género de comedia coreana.

Castaway on the Moon se destaca entre un sin fin de películas amorosas y románticas, por contradecir el valor superficial de una relación, y ser más profunda en la búsqueda del concepto del amor como sanador de heridas emocionales y traumas del pasado.