Perdonarse a sí mismo

TÍTULO: No te preocupes, no irá lejos
TÍTULO ORIGINAL: Don’t Worry, He Won’t Get Far on Foot
DIRECCIÓN: Gus Van Sant.
ELENCO: Joaquin Phoenix, Jonah Hill, Rooney Mara.
ELENCO SECUNDARIO: Jack Black.
GUION: Gus Van Sant.
FOTOGRAFÍA: Christopher Blauvelt.
MÚSICA: Danny Elfman.
GÉNERO: Drama , Biográfica.
ORIGEN: Estados Unidos.

En el difícil camino hacia la sobriedad después de un accidente que le cambió la vida, John Callahan descubre el poder curativo del arte. Deseando que sus manos heridas den vida a diseños divertidos, a menudo polémicos y que le traigan una nueva oportunidad en la vida.


Por Alina Spicoli

No te preocupes, no irá lejos (Don’t Worry, He Won’t Get Far On Foot, 2018) es una película biográfica dramática con toques de comedia dirigida, escrita y editada por Gus Van Sant (Milk, Good Will Hunting, Elephant). Basada en la autobiografía “Will The Real John Callahan Please Stand Up?”, el reparto está compuesto por Joaquin Phoenix, Jonah Hill (Superbad, Maniac), Jack Black, Rooney Mara, Beth Ditto, Tony Greenhand, Ronnie Adrian, Kim Gordon, Carrie Brownstein, Mark Webber, Mireille Enos (Guerra Mundial Z, Si Decido Quedarme), entre otros. La película tuvo su presentación mundial en el Festival de Cine de Sundance.

La historia gira en torno a John Callahan (Joaquin Phoenix), un hombre oriundo de Portland, Oregón que desde los 13 años comenzó a beber y no paró. Una noche John va a una fiesta y conoce a Dexter (Jack Black). Él le propone ir a otro evento más divertido, no obstante antes de irse los repentinos amigos toman demás y, como consecuencia, se produce un accidente automovilístico que deja a John cuadripléjico. Con la creencia de que ya no tiene futuro, John decide ir a las reuniones de alcohólicos anónimos organizadas por Donny Green (Jonah Hill), un homosexual que heredó una gran fortuna de sus abuelos. Con el paso del tiempo, Callahan se convertirá en un humorista gráfico que, a través de sus caricaturas llenas de humor negro, hará reír a los lectores del periódico La Vanguardia así como otros tantos considerarán ofensivo su labor.

El reconocido Gus Van Sant esta vez se puso manos a la obra para llevar la vida de John Callahan (1951-2010) a la pantalla grande, con el objetivo central de dejarnos varios mensajes sobre la importancia del perdón, el conocerse a uno mismo y el alivio que produce expresar en voz alta los miedos, problemas y emociones que antes eran disimulados con el alcohol. Joaquin Phoenix brinda una gran interpretación a pesar de que en el principio puede costar empatizar con su personaje; sin embargo a medida que pasan los minutos vamos dándonos cuenta por qué John era así: el abandono por parte de su madre, a la que nunca llegó a conocer, sumado a que se crió en un ambiente donde fue considerado la “oveja negra”, hizo que la soledad sea algo común en su día a día.

Con un ritmo que en diversas ocasiones no logra mantenerse, la película se toma su tiempo para llegar a la especie de epifanía que tiene el protagonista, la cual hace que John cambie su actitud y comience a dibujar. Desde que las ingeniosas caricaturas comienzan a estar más presentes, el relato vuelve a ser atractivo. En pocas palabras, la primera hora del filme, al estar colmada de las desgracias de Callahan, no contiene la fluidez necesaria que quizás sí hubiera tenido al contar con un mayor desarrollo en la relación entre la masajista Annu (Rooney Mara) y el caricaturista.

Por otro lado, Jonah Hill resulta el perfecto líder de las charlas entre los alcohólicos, que no solo se dan en el establecimiento sino también en su propio hogar (éste último es un ambiente más íntimo e interesante). El actor cuenta con una de las mejores escenas del filme junto a Phoenix, la cual se basa en una serie de preguntas y respuestas que ahondan más y más en la noche que se produjo el accidente de auto.

No te preocupes, no irá lejos, excelente título que logra transmitir el humor con el que se manejaba el dibujante, consigue ser un correcto film para conocer al artista de las caricaturas que fueron publicadas en un principio en La Vanguardia para luego pasar al Willamette Week. Las buenas actuaciones, las divertidísimas viñetas y las temáticas que toca el guión de Van Sant se conjugan en este relato que deja en claro que se puede salir adelante a pesar de que los problemas no desaparezcan.