Revisión y repaso de la historia reciente de nuestro país

TÍTULO ORIGINAL: Raúl: la democracia desde adentro
GÉNERO: Documental.
ORIGEN: Argentina.

Era 30 de octubre de 1983. La gente golpeaba las puertas de los colegios antes de las 8 de la mañana, jóvenes que pasaban holgadamente los 20 años no sabían lo que significaba votar, el país era una fiesta, asomaban otra vez las urnas y con ellas Raúl Alfonsín, el presidente que garantizaría la “libertad para los tiempos”. Casi 40 días después, el 10 de diciembre, Argentina plasmaría una de las conquistas populares más importantes del Siglo XX: el retorno definitivo de la democracia. La asunción de Alfonsín significaría un quiebre definitivo en la historia. A partir de ese día, la Dictadura y su hijo directo, el Terrorismo de Estado, se despedían para siempre de nuestro país y comenzarían a despedirse en buena parte del continente. La figura de Raúl había empezado a ganar popularidad un tiempo antes; sin embargo, ya tenía un recorrido de casi 40 años en la política nacional.


Por Gastón Dufour

“Que nadie piense que por el hecho de no ser gobierno, o de no militar en un partido político, no tiene responsabilidades. Cuando en una sociedad se asienta la inmoralidad, todos somos responsables. Y no es la inmoralidad común, de la corrupción, de los negociados o del peculado. Es una inmoralidad profunda, casi filosófica diría yo, la que se ha apoderado de nuestra sociedad. Es el hecho de considerar al hombre nada más que como una cifra en una estadística” Raúl Alfonsín.

En una fecha que tiene, claramente, un peso definido en la historia social y política argentina, y a un día de la asunción de un nuevo presidente, se estrenó Raúl: la democracia por dentro, película dirigida por Juan Baldana junto a Christian Rémoli y producida por Martín Waisman y el mismo Rémoli. Se trata de un documental con las ideas claras, que no condiciona al espectador en una bajada de línea premeditada; por el contrario, ofrece testimonios variados, inclusive de personalidades (casi) detestables pero invaluables por su valor histórico, y ofrece archivos en video o audio que son muestra cabal de los vaivenes políticos de su tiempo.

La película recorre el camino de construcción política tanto como humana de Raúl Alfonsín a quien, según su hijo Ricardo, se lo desideologiza. Y algo de eso hay cuando luego de años de ser ninguneado ahora simplemente es minimizado, en la mayoría de los casos, como un tipo bonachón y honesto, y nada más.

Pero las lecturas políticas piden otra cosa, y más se toma distancia de los hechos observados en vivo y en directo (para quienes tienen la edad para haberlos vivido), más se toma conciencia de la relevancia del momento político en que el dirigente, el hombre pero también de alguna manera el visionario que Alfonsín fue, llegó a ser presidente.

Algunas de las entrevistas pueden ser estremecedoras, pero como dije más arriba, sumamente valiosas para entender las situaciones que se fueron dando durante el momento histórico posterior a la salida de la dictadura, para el que realmente se necesitaba una mano capaz de entender el contexto y tomar sin agachadas las fuertes decisiones políticas que fueron necesarias entonces, y hoy recién pueden ser dimensionadas tanto como comprendidas, al menos en parte.

Es de esperar que Raúl: La democracia por dentro, sea una herramienta de revisión y repaso de la historia reciente de nuestro país, y colabore en dejar de pensar a los dirigentes como Dioses intocables y de simplificar los hechos políticos más resonantes, los que nos definen hoy, como si fuera un libro de cuentos pleno de infantilismos. Tal vez es hora ya de ponerse los pantalones largos.