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Introspección auditiva y metalera

La vida del baterista de una banda de heavy-metal cambia por completo cuando, súbitamente, pierde la audición. Un poderoso melodrama dirigido por Darius Marder y una joya escondida en Amazon.


Por Gonzalo Schiffer

Sound of Metal es un poderoso melodrama, con un sólido y original desarrollo narrativo que se vale de tres recursos técnicos y literarios para triunfar y atrapar al espectador: el tratamiento del sonido, las actuaciones sobresalientes y un guion muy profundo y emotivo, alejado de los golpes bajos.

A estos recursos que nombré se le acopla como gran aportante e indispensable, la visión detrás de cámaras del director debutante en ficción Darius Marder, el escritor de cine que ya había dirigido pero en un formato de documental. Y si bien Sound of Metal no es una dirección fuera de serie, ni novedosa, tiene un gran manejo de la sensibilidad para con sus personajes y los temas tratados, además de un gran relación con el elenco para la dirección de actores, incluso vemos mucho del cine de Derek Cianfrance en el tratamiento audiovisual. Cabe recalcar que ambos ya habían colaborado previamente: Marder como guionista de la película The Place Beyond the Pines, y aquí Derek contribuyó con la creación de la historia.

La trama recorre en su inicio el andar de este dúo musical metalero medio experimental, una pareja inseparable que vive en un remolque, en un estilo de vida nómada contemporáneo, mientras dan sus shows y van de gira por diferentes condados típicos de Estados Unidos, alejados de las grandes urbes. El punto de vista principal está establecido desde el personaje protagonista, el baterista Ruben interpretado por Riz Ahmed, con una actuación increíble y para ser tenida en cuenta para los Oscars. Además está muy bien acompañado por Olivia Cooke, quien interpreta a la solista del dúo. Existe una química muy fluida entre el actor y la actriz, que representan muy bien el vinculo afectivo que los une.

La historia tiene un giro que sucede enseguida y establece el conflicto externo principal: la pérdida de audición de Ruben, quien de un momento a otro empieza a dejar de escuchar, entrando en un estado de desesperación y angustia, muy bien graficada por la actuación de Ahmed. Aquí entra en juego el diseño sonoro, pensado como una potente herramienta de la narrativa para la película, ese juego entre silencios y los ruidos aturdidores que percibe el protagonista, y que se contraponen cuando se pone el sonido ambiente, para magnificar la notoria pérdida de audición que va padeciendo.

En el momento que el personaje empieza a lidiar con su problema, en búsqueda de una solución y recuperación, se introduce con gran acierto y trabajo todo lo respectivo a la hipoacusia y sordera. Se nos presenta una comunidad de sordos que conviven en un ambiente pacifico y de auto-ayuda, se explora y se nos muestra la comunicación a través del lenguaje de señas, con gran fidelidad y verosímil, y aquí se nota que hubo un gran trabajo de investigación de todo el equipo de producción del director, para exponernos la realidad de muchas personas que viven con dicha patología.

Sound of Metal nos introduce en su segundo acto, en el proceso de adaptación de Ruben ante su perdida de audición, cómo convive con su discapacidad y de qué forma la afronta. Hay mucho dramatismo, diálogos muy reflexivos y efectivos, en ningún momento se juzga al protagonista por sus decisiones, con las cuales como espectadores podemos estar de acuerdo o no. Es un personaje muy dolido que parece siempre estar al borde del colapso nervioso, pero que en el fondo es muy sensible, alguien con mucho tacto y humanidad y que ha sufrido mucho, y eso lo vemos en casi todos los personajes ilustrados. No hay buenos ni malos, es una historia de corte realista, que no se resguarda bajo la espectacularidad, si no que esta desarrollada bajo una supervisión muy seria para conectarnos con diferentes temas, emociones y sensaciones: el enamoramiento, la nostalgia y melancolía, las decisiones en la vida y sus consecuencias, el pasado, el sufrimiento, el dolor y la redención.

Sound of Metal es una propuesta melodramática de una calidad notable y que podríamos poner a la altura de películas como Blue Valentine, Marriage Story, Half Nelson, The Wrestler y tantísimos otras películas del género drama que sobreponen la dramaturgia en los diálogos y acciones por sobre el factor comercial del entretenimiento, más allá de aquí también hay un trabajo técnico-sonoro muy distinguido y apreciable.