La sorpresa que no fue

TÍTULO: La Paradoja Cloverfield
TÍTULO ORIGINAL: The Cloverfield Paradox
DIRECTOR: Julius Onah
PRODUCCIÓN: J.J. Abrams; Lindsey Weber.
ELENCO: Daniel Brühl, Elizabeth Debicki, Chris O´Dowd, David Oyelowo, Zhang Ziyi, Aksel Hennie, Gugu Mbatha Raw, John Ortiz,
FOTOGRAFÍA: Dan Mindel
GUION: Oren Uziel, Doug Jung.
MÚSICA: Bear McCreary
GÉNERO: Thriller, Ciencia Ficción.
ORIGEN: Estados Unidos.

En el año 2028 las fuentes de energía de la Tierra se están agotando, hay apagones generales varias veces al día, las alianzas económicas caen frente al deseo de las naciones de conseguir combustible, Rusia se propone como una amenaza bélica para defender su petróleo y en general al planeta le quedan solo 5 años de combustible. En medio del inminente caos, un grupo de científicos serán reunidos para hacer funcionar un gigantesco acelerador de partículas llamado Shepard a borde de la estación Cloverfield.


Por Rodrigo Vega

El universo Cloverfield no ha brindado muchas películas. Apenas dos preceden esta última entrega, y sin embargo han sido lo suficientemente buenas para sostener la atención de fans del género y espectadores casuales por igual. Todos conocen Cloverfield, la del monstruo y la Estatua de la Libertad. Y muchos conocen 10 Cloverfield Lane, la del tipo que secuestra a la actriz de Scott Pilgrim en un bunker; que no parece tener nada que ver con la primera parte hasta que SPOILER la protagonista escapa y bueno el tipo tenía razón.

En The Cloverfield Paradox, la trama hace honor al título, volviendo los efectos de una paradoja temporal el centro de todos los problemas con consecuencias letales para la tripulación. Esto sucede luego de dos años de pruebas en la estación, cuando finalmente logran un haz estable de energía pero sobrecarga la nave y son transportados a una dimensión paralela. Muchos citan a Event Horizon y no están equivocados, la nave es el mayor enemigo en esta historia. Las muertes son inspiradas y las sorpresas suman a una historia que pese a las alteraciones en el tiempo que supone la nave, son bastante simples y lineales.

Los personajes en general responden a la motivación de cumplir la misión, a veces planteándose dilemas morales que generan conflictos. El personaje central es Ava Hamilton, quien dejó a su esposo en la Tierra para trabajar en la estación, luego de la pérdida de sus dos hijos en un accidente provocado por ella misma. Esta sub trama es la única en la película, vemos a su esposo sobreviviendo de una amenaza que se sobreentiende es el monstruo de la primera película, que llega producto del poder de la nave para abrir portales a otras dimensiones accidentalmente.

El elenco estelar prueba que esta película no fue pensada para Netflix, pero venderla por 50 millones de dólares, fue un movimiento preventivo del nuevo jefe de Paramount para evitar pérdidas en el cine, pues la película está recibiendo malas críticas.

A favor podemos destacar que al fin una “secuela” con Cloverfield en el título explica a grandes rasgos qué sucedió en 2008 en Nueva York. Y a ello podemos sumar el final estilo Life, otra película sobre el espacio y sus riesgos, donde un logrado momento de tensión / terror cierra el film.

Si hubiera sido una buena película, su estreno en Netflix sería histórico. Pero al fallar en los aspectos más esenciales en trama, actuaciones y hasta un villano contundente, el estreno sorpresivo de esta franquicia pasa sin pena ni gloria. Esperemos que la cuarta película del universo Cloverfield, que según especulan estrenará en cines, logre reestablecer el buen nombre que venían logrando hasta el 2016.

The Cloverfield Paradox es ideal para fans del género, fans de la franquicia, espectador casual; para ver durante una noche aburrida o una tarde lluviosa.