Invitame un café en cafecito.app

Un nuevo capítulo en el universo de El conjuro

Vera Farmiga y Patrick Wilson regresan con uno de los casos más impactantes de los archivos Warren, pero ¿cuál es la verdadera historia detrás de la nueva película de la saga El conjuro? En esta nota te contamos todo lo que tenés que saber antes de su estreno.


Por Emanuel Juárez

Simpatía por el diablo

Desde que la franquicia iniciada por James Wan vio la luz con la primera entrega de El conjuro (The Conjuring, 2013), los expedientes de los investigadores de fenómenos paranormales Ed y Lorraine Warren se convirtieron en un éxito rotundo en todo el mundo. El oscuro universo explotó casos verídicos y ficcionales para cubrir la demanda de los fanáticos llegando a explorar nuevas historias a través de secuelas y spin off.

El conjuro 3: el diablo me obligó a hacerlo (The Conjuring: The Devil Made Me Do It, 2021) marca el cierre de la trilogía original y nos lleva a conocer el primer caso en la historia de los Estados Unidos donde un sospechoso de asesinato indica como parte de su defensa el hecho de haber sido poseído por un demonio, pero para llegar hasta ese desenlace primero tenemos que retomar los sucesos desde donde realmente iniciaron.

Exorcismo en Connecticut

La escalofriante pesadilla empezó en Brookfield, Connecticut, cuando David Glatzel, de 12 años, comenzó a experimentar alucinaciones terroríficas. Según los testimonios de su madre Judy a la revista People el pequeño veía regularmente “un hombre con grandes ojos negros, una cara delgada con rasgos de animales y dientes irregulares, orejas puntiagudas, cuernos y pezuñas”. Con el paso del tiempo, la situación del niño empeoraba y empezó a despertar con moretones y rasguños inexplicables.

Con la idea de ponerle fin al sufrimiento los Glatzels solicitaron la ayuda de un sacerdote para que bendijera la casa y se ocupara de David, pero esto no dio resultado. Fue entonces cuando entró en escena el matrimonio Warren, quienes llevaron a cabo una serie de exorcismos, presenciados también por el más tarde acusado de homicidio Arne Johnson, novio de Debbie, la hermana mayor del niño.

Durante el ritual, Arne comenzó a interactuar con el demonio pidiéndole que tome su cuerpo para que este deje de torturar al pequeño y casi de manera inmediata la salud del mismo mejoró notablemente.

Semanas después, Debbie fue contratada por Alan Bono para ejercer sus labores en una tienda de mascotas, mientras que Arne comenzó a sufrir cambios abruptos de personalidad.

El diablo me obligó a hacerlo

El 16 de febrero de 1981, según las palabras de Debbie, Bono bebió bastante durante un almuerzo en el que también participaba Arne y fue allí cuando sucedió el horripilante crimen. De acuerdo a los reportes de la época, este último apuñaló en varias ocasiones al joven ebrio con un cuchillo de 13 centímetros, mientras gruñía como un animal enloquecido.

Arne fue arrestado y enviado al Centro Correccional de Bridgeport y en su defensa legal argumentó que cometió el asesinato debido a que fue poseído por el demonio que los Warren habían exorcizado días antes del cuerpo de David.

¿Culpable o inocente?

El caso se convirtió en un suceso sin precedentes, ya que nunca antes se había presentado ante un juez un homicidio como producto de una posesión. Sin embargo, la justicia se negó a permitir que el abogado de Johnson, Martin Minnella, usara este relato como motivo de una declaración de no culpabilidad. Johnson finalmente fue declarado culpable y sentenciado a entre 10 y 20 años de prisión, pero fue liberado después de solo 5 por buena conducta.


Si llegaste hasta acá es porque te interesa la información de alta calidad que brindamos y valorás tener otra mirada sobre lo que se discute a diario. Buscamos hacer de CINERGIA el sitio de referencia sobre entretenimiento en Argentina. Lo que importa está acá. Por eso contamos con vos para seguir renovándonos. Invitanos un CAFECITO.

Invitame un café en cafecito.app