Lo que no se nombra no existe

El hecho de que las mujeres no tengan una representación simbólica en la lengua contribuye a su invisibilización. De ahí la necesidad, a fin de lograr el objetivo de la igualdad entre sexos, de hacer un uso del lenguaje que represente a las mujeres y a los hombres.


Un lenguaje no sexista es aquel que no oculta, no subordina, no infravalora, no excluye. Observamos en la cotidianidad personas con ideas políticas diversas que, amparadas en el conservadurismo, opinan desde un lugar subjetivo, y en general, de ignorancia del desarrollo lingüístico a lo largo de los siglos. No dominan ni su propia lengua (abunda la vulgaridad y los horrores ortográficos) e igualmente apoyan un idioma que para ellos debería permanecer intacto. Lo cual no sucedió ni sucederá.

El idioma no es una imposición tribal, algo indiscutible e inmutable. Luego del grito surgió la palabra. Par dar lugar a las frases y la estructura sintáctica. E incluso en otras lenguas de diverso origen, el género no existe y sí la generalización.

La lengua es un reflejo de cómo actúa una sociedad concreta. Por herencia lingüística y costumbre a veces no utilizamos el lenguaje de forma correcta para dirigirnos por igual a hombres y mujeres. Se denomina lenguaje sexista a aquel que contiene algún tipo de discriminación a un colectivo, que no se ve reflejado de forma gramatical en la forma de hablar o de escribir. En el caso de nuestra lengua es demasiado frecuente utilizar frases y expresiones que se construyen usando únicamente el masculino. Cuando se utiliza el plural femenino, sin embargo, se considera que solo se refiere a un grupo compuesto por mujeres. Y esto se puede evitar con algunos trucos de expresión. Cada uno de nosotros y nosotras, como hablantes, podemos hacer un esfuerzo para cambiar estas tendencias y adaptarlas a un entorno menos discriminatorio.

Y una de las principales características de las lenguas es que se modifican en función de los cambios en el lenguaje de la sociedad. Por esa razón en CINERGIA intentaremos utilizar en nuestras comunicaciones un lenguaje no sexista. Y de alguna forma hay que arrancar. Nos comprometemos a partir de noviembre a redactar nuestras reviews empleando un lenguaje no sexista en el que la discriminación por motivos de género no forme parte de su uso.

No es tarea fácil, pero con la práctica nos vamos a dar cuenta de que es más sencillo de lo que creemos y además enriqueceremos nuestro lenguaje. Ustedes también pueden aportar a esta iniciativa escribiéndonos y marcándonos cuando en alguna review se nos haya pasado alguna palabra. Y sobre todo mostrando al entorno acerca de la importancia de emplear un lenguaje no sexista.