Y mientras tanto el sol se muere
El profesor de ciencias Ryland Grace se despierta en una nave espacial a años luz de la Tierra, sin recordar quién es ni cómo llegó allí. A medida que recupera la memoria, empieza a descubrir su misión: resolver el enigma de una misteriosa sustancia que está causando la extinción del sol. Deberá recurrir a sus conocimientos científicos y a ideas poco convencionales para salvar todo lo que existe en la Tierra de la extinción… pero una amistad inesperada podría significar que no tendrá que hacerlo solo.

Si te gusta lo que hacemos, podés colaborar para que siga creciendo esta comunidad.
Por Ignacio Rapari
El nuevo proyecto de la dupla directoral conformada por Phil Lord y Christopher Miller (Lluvia de hamburguesas, Comando especial, La gran aventura Lego, Comando especial 2), basado en la novela homónima de Andy Weir —un éxito editorial de 2022—, se esperaba por un sinfín de motivos. Desde el regreso de Lord y Miller tras más de una década sin dirigir juntos, pasando por un guion a cargo de Drew Goddard —nominado al Oscar por la adaptación de otra obra de Weir, Misión rescate—, hasta la inevitable comparación con esa misma película de Ridley Scott y otros títulos afines como Interestelar, La llegada o Ad Astra. A eso se suma el protagonismo absoluto de Ryan Gosling. Con todo ese peso encima, Proyecto fin del mundo no solo cumple, sino que lo hace con creces.
La historia sigue a Ryland Grace (Gosling), un ex biólogo que trabaja como docente y que despierta sin recordar quién es… en medio del espacio. Ese punto de partida, tan simple como efectivo, se despliega en dos líneas narrativas que se alternan con fluidez: el presente a bordo de la nave Hail Mary y una serie de flashbacks cuidadosamente distribuidos (con una inserción final especialmente acertada). A través de ellos, la película reconstruye tanto la personalidad de Grace —marcada por una vida solitaria y algo vacía en lo afectivo— como el detrás de escena del proyecto que busca salvar a la Tierra, dirigido por Eva Stratt (una gran Sandra Hüller, de Toni Erdmann, Zona de interés y Anatomía de una caída).
Más allá de la crítica situación terrestre ante una amenaza que está apagando rápidamente el sol, el otro problema que no tardará mucho en aclararse es que la misión es un viaje sin retorno: la ida está garantizada, pero la posibilidad de volver no es solo improbable, sino directamente inexistente. Sin embargo, en medio de esa fatalidad aparece un elemento inesperado —mejor no anticiparlo demasiado— que introduce una dimensión más emotiva y entrañable dentro de la odisea espacial.
Teniendo todos los elementos para ir por ese camino, esta ambiciosa producción de Amazon MGM Studios decide correrse de la tensión asfixiante del espacio o de un desarrollo más solemne y abrumador —más cercano a Interestelar— para apoyarse casi por completo en el carisma, las pequeñas picardías, la emoción y hasta los momentos más lúdicos de un Ryan Gosling consolidado como estrella absoluta.
De todas formas, eso no quiere decir que lo nuevo de Lord y Miller renuncie del todo al golpe de efecto. El tercer acto se reserva varios pasajes de pura tensión, de esos que invitan a comerse las uñas, aunque quizás en exceso: la película encadena una serie de posibles finales que se insinúan como definitivos pero nunca terminan de serlo. Esa decisión, más allá de estirar la duración —algo que en sí mismo no sería un problema—, termina volviendo demasiado evidente la búsqueda de adrenalina y la llegada de un plano final que se hace desear cada vez más.
Aun así, en un contexto cada vez más oscuro, Proyecto fin del mundo se planta con la bandera del buen corazón: conmueve, repara y apuesta al máximo por la experiencia colectiva en una sala de cine. Y, como si todo eso fuera poco, se permite además algunas pequeñas e imperdibles caricias argentinas.
TÍTULO: Proyecto Fin Del Mundo
TÍTULO ORIGINAL: Project Hail Mary
DIRECCIÓN: Phil Lord, Christopher Miller.
ELENCO: Ryan Gosling, Sandra Hüller, Ken Leung.
GÉNERO: Ciencia Ficción.
ORIGEN: Estados Unidos.
Si te gusta lo que hacemos, podés colaborar para que siga creciendo esta comunidad.
