Invitame un café en cafecito.app

Finge hasta que lo logres

París siempre se caracterizó por ser esa ciudad donde las luces pueden alcanzar todo ese calor que muy probablemente los franceses de por sí no puedan transmitir. Y Emily en París no se molesta en derribar este mito, utilizando a la ciudad francesa para representar a una joven experta en marketing que llega desde Estados Unidos y reconociendo desde el primer minuto que le costará encajar del todo en su nueva vida.


Por Walter Pulero

Creada por Darren Star (Younger y Sex and the City), Emily en París, la nueva serie que es tendencia por llegar a Netflix, plantea varias preguntas acerca de cómo vivir en un país totalmente distinto al que uno está acostumbrado a caminar, qué significa crecer y si acaso ese crecimiento está donde uno espera.

Emily Cooper es una joven que trabaja en una empresa de marketing con sede en Chicago, que realiza una alianza con una sucursal en París. La jefa de Emily, Madeline, era la elegida para viajar a la ciudad de las luces, lo que implicaba un ascenso para Emily en Chicago. Finalmente Madeline no toma el cargo y envía a Emily como representante estadounidense en la empresa en París.



Emily en París está protagonizada por Lily Collins, quien también oficia como productora, y despliega su personaje con todos los matices que podemos llegar a reconocer en un millennial y sobre todo en alguien que trabaja construyendo su imagen a partir de las redes sociales. No obstante, el trabajo en la gran ciudad no es lo que ella esperaba cuando fortuitamente le toca mudarse de Chicago a París, no solo por su falta de conocimiento del idioma, sino además porque debe “venderse” a sus compañeros de trabajo, quienes por lo general la ven como la estadounidense que viene a cambiarles las reglas. Pero de a poco Emily demostrará que lo importante es que sus seguidores la vean como influyente y fabulosa, que no se trata solo de la imagen.

En el camino entablará una amistad con otra joven extranjera llamada Mindy (Ashley Park), quien trabaja como niñera mientras piensa en conquistar al mundo de la canción; se encontrará sin querer en medio de un triángulo amoroso, entre su vecino Gabriel (Lucas Bravo) y su nueva amiga Camille (Camille Razat); e intentará ganarse la confianza de cada uno de sus clientes para poder demostrarle a su jefa Sylvie (Fhilippine Leroy-Beaulieu) que ella es lo suficientemente buena e importante para la marca.

Y la crítica a Emily en Paris es muy probable que esté dividida. Por un lado están aquellos que encontraron una serie fresca, entretenida y que no esperaban mucho más que escenas pintorescas de un París turístico, moda, boinas, el Café de Fleur y romance, en un año tan incierto que la ansiedad de volver a viajar y disfrutar de la ciudad de las luces crece con el correr de los meses: es el escape ideal de la pandemia; y por el otro, los que no concuerdan en que los franceses son todos los clichés que se amontonan en la serie y la historia nos deja ver, al punto de dejarlos como ridículos y absurdos en medio de escenas cómicas hasta la exageración: vagos, sexistas, desleales y le escapan a la ducha.
Lo que nadie puede negar es que Emily en Paris está en boca de todos y es tendencia en las redes sociales que tanto Emily Cooper ama.