Netflix retoma la trágica historia del suicidio de Hannah Baker

Un año atrás en 13 Reasons Why conocimos los sucesos que llevaron al suicidio de Hannah Baker y las consecuencias que esto trajo a la vida de Clay Jensen. La historia se desarrolló a través de las cintas de cassette grabadas por la protagonista, mediante las cuales contaba los motivos que la llevaron a finalizar con su vida. Esta vez conoceremos los otros puntos de vista.


Por Emanuel Juárez

Por lo crudo que resultó su argumento, la serie generó grandes expectativas, ganando seguidores y detractores por partes iguales. Las grabaciones de Hannah Baker (Katherine Langford) se encuentran rodeadas de problemáticas adolescentes y tocan temas fuertes y profundos como el bullying, el abuso o el suicidio. A pesar de la controversia generada, 13 Reasons Why obtuvo un rotundo éxito y esto derivó en el estreno de una segunda temporada donde no todo resultó como se esperaba. La continuación de la historia iniciada en el 2017 nos sitúa en la búsqueda de justicia por parte de los padres de Hannah y mediante los testimonios de los estudiantes se irán develando algunos detalles pasados por alto en la narración de la víctima. Esta vez no hay cintas y ya nada cambiará lo acontecido anteriormente, por lo tanto, ¿hasta qué punto 13RW podía expandir su trama hacia una nueva entrega?

ESCUCHÁ ACÁ EL SOUNDTRACK DE LA T2 DE 13 REASONS WHY

Si hay algo que hizo innovadora a la historia en su primera parte, lejos de ser excelente, fue el mensaje que buscaba transmitir. Una nueva forma de generar conciencia entre jóvenes y adultos. Nos encontrábamos con el oscuro presente que transitaba Hannah y cómo ciertas acciones del entorno cercano pudieron influir en las decisiones finales. En cambio, la segunda entrega carece de toda carga emocional y nos da la sensación que todo está forzado a exprimir un producto que ya dio todo lo que podía dar. En cada testimonio se busca confundir al espectador y se lo subestima de una manera injustificable. Con el afán de querer justificar lo necesaria que fue su presencia, la trama da vueltas todo el tiempo sobre lo mismo y se busca demostrar, mediante estrepitosos agujeros argumentales, que no era todo cómo lo vimos.

 

Un gran problema al que se enfrenta la segunda temporada es la excesiva cantidad de episodios, al parecer no aprendieron de los errores y todo se vuelve a repetir. La historia podría ser contada de una manera mucho más próspera en menos capítulos, ya que el ritmo recién aparece a partir del tramo final, teniendo así muchas historias de relleno que aportan poco y nada a la serie en su totalidad. Por otra parte, la vuelta de Katherine Langford como Hannah Baker era algo que podrían haberse ahorrado, ¿con qué necesidad tenía que regresar de esa manera? Todos entendemos que Clay (Dylan Minnette) se encuentra con una gran parte de culpa por su decisión final, todos entendemos que Hannah fue su único y gran amor, pero no era necesario que la traigan de ese modo, toda la credibilidad que podía tener la historia se desvanece por completo. Y por si todo esto fuera poco, debemos sumarle la gratuita cantidad de golpes bajos y violencia que nos muestran hacia el final de la historia. Tal vez la idea era generar un impacto a la sociedad sobre los temas que aborda la trama, pero llegar a este extremo es demasiado. Eso ya lo lograron el año pasado.

13 Reasons Why volvió a invadir la plataforma líder de contenido streaming el corriente mes, pero esta vuelta no aporta nada nuevo a lo ya visto anteriormente y todo se presenta de una manera decepcionante. Quizás el único punto a destacar de la temporada es la trama correspondiente a Jessica, profundizando en los traumas generados tras su violación, pero solo esto no basta para dejar victoriosa a esta fallida secuela que ya tiene confirmada una nueva temporada para el 2019.