El gran final… Por ahora

Por años Ryan Murphy nos tuvo esperando el crossover entre “Murder House” y “Coven”. Ya habíamos tenido los primeros indicios de que todas las temporadas de AHS están conectadas cuando Pepper y Sister Mary Eunice, personajes de “Asylum“, aparecieron en Freakshow. Luego Queenie, una de las pocas brujas sobrevivientes de la temporada “Coven” apareció en “Hotel” y no le fue nada bien. También Billy Dean Howard, psíquica de “Murder House”, apareció en el Hotel. Desde entonces tuvimos a Lana Winters, la protagonista y sobreviviente de “Asylum”, en el final de “Roanoke”. Y luego del fiasco que fue “Cult”, pese a su guiño al payaso asesino Twisty, finalmente llegamos a la octava temporada: “Apocalypse”.


Por Rodrigo Vega

De forma magistral y deliberada, nuestro primer encuentro con el Coven mostró a dos brujas que estaban muertas, Madison (Emma Roberts) y Myrtle Snow (Frances Conroy), acompañando a nuestra Supreme Cordelia Goode (Sarah Paulson). La trama de “Apocalypse” tomó tres episodios para situarnos en un presente post apocalíptico y caótico, donde no hay razón a cargo, solo maldad. Y en un año donde se ha romantizado el satanismo con The Chilling Adventures Of Sabrina; AHS nunca perdió el foco de su protagonista y sus seguidores: la destrucción masiva y mal más puro jamás visto.

Una vez logrado el apocalipsis, las brujas sobrevivientes a la lucha contra el anticristo Michael Langdon (Cody Fern) despertaron y fueron al Outpost 3 para revivir a sus hermanas: Coco (Leslie Grossman), la nueva reina del vudú Dinah Stevens (Adina Porter) y la sucesora de la Supreme Mallory (Billie Lourd). Juntas se prepararon para este enfrentamiento final, excepto que Dinah Stevens es una traidora, responsable de la muerte de casi todo el Coven. Por lo cual Cordelia baja al Inframundo para traer a Marie Laveau (Angela Basset) en un trato con Papa Legba. Marie mata a sucesora Dinah, para entregar a Papa Legba un alma corrupta que realmente le sirva en el infierno.

La lucha contra Michael genera momentos memorables, como la cabeza del robot de Miriam Meade (Kathy Bates) cantando. O Madison usando el arma del robot para acribillar a Michael. Pero es el sacrificio de Cordelia en el momento justo y su discurso contra el anticristo uno de los mejores momentos de la Supreme y ha tenido varios esta temporada.

El viaje en el tiempo de Mallory, es la derrota anunciada de Michael, un joven que nunca pudo encontrar su lugar como anticristo, inseguro y hasta frágil, un monstruo buscando ser amado y habiendo perdido a la única persona que lo aceptó, Miriam Meade. Y así volvemos al día en que Michael mató a un sacerdote, su abuela Constante Langdon (Jessica Lange) creía estar ante la presencia de otro asesino, como su hijo Tate. Pero al descubrir la verdadera naturaleza de su nieto, lo echa de su casa. Michael sale confundido y triste, un jovencito inexperto que aún no domina sus poderes ni sabe su identidad es atropellado por Mallory varias veces y luego Constance lo deja morir en la calle.

El gran final es un plan maestro de Myrtle y Cordelia que funciona con lo justo y al borde de la derrota total. Pero sucede y logra anular todos los males que Michael creó durante la temporada. Desde luego hay cabos sueltos como la resolución de varios fantasmas de “Murder House”. Pero es el precio a pagar por salvar a la humanidad.

Sin embargo hay una última trama que se retoma y es la de los misteriosos jóvenes seleccionados por La Cooperativa para sobrevivir: Timothy (Kyle Allen) y Emily (Ashley Santos). Se conocen “casualmente” en el campus universitario en 2020 y al año Emily da a luz un niño. Tres años después cuando la pareja regresa de una salida encuentran a la niñera asesinada por su hijo, tal como le pasó a Constance en el final de “Murder House”. El timbre suena y los tres representantes de la iglesia satanista ofrecen ayudar a criar al niño. Un gran giro final sobre una lucha eterna entre el bien y el mal.