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Ciencia ficción y drama fusionados en una linda historia

La astronauta norteamericana Emma Green (Hilary Swank) se prepara para liderar una tripulación internacional en la primera misión a Marte. Esta gran hazaña en su trayectoria profesional va unida a la difícil decisión de tener que separarse de su marido (Josh Charles) y su hija adolescente (Talitha Bateman) cuando más la necesitan, y al hecho de que quizá no vuelva a verlos.


Por Federico Furzan

Ambientar una historia de ciencia ficción en la actualidad y terminar siendo original no debe ser algo fácil. Prácticamente todo se ha hecho y a lo nuevo se le acusa de copiar una parte de lo que ya vimos antes en el género y reimaginarlo según la conveniencia de la historia “nueva”.

Pero considero que siempre estamos dispuestos a ver lo que ocurre en la gran pantalla con quienes se atreven a ir al espacio exterior, el subgénero que hoy quiero resaltar de la ciencia ficción. Somos soñadores por naturaleza y aunque esa historia ya la vimos antes, es necesario ver qué ocurre ahora, cuál es la próxima aventura.

Al menos así entré a ver Away. Recomendada por mi padre, con quien comparto la fascinación por lo que está más allá de la atmósfera, es una serie cuya portada miente. Pero esto no es una traición a los puristas. En su primer episodio es un mar poderoso de saltos dramáticos que conmueven a cualquier y establecen cuál será el estilo de la serie protagonizada por Hilary Swank. Es un drama disfrazado de ciencia ficción. Y es una gran oportunidad para quienes cuestionan al género por ser “demasiado ficticio”. Away no es una exploración de la posibilidad. Es un espejo para vivir el momento en el que la posibilidad se convierta en realidad.

En Away corporaciones mundiales han llegado a un acuerdo para enviar gente a Marte. La tecnología existe, el dinero sobra, y los valientes astronautas serán los encargados de emprender el viaje por primera vez. Pero irse costará mucho. Desprenderse de la vida en la Tierra es un desafío que constantemente saca nuevas derivaciones. Este pequeño grupo de colonizadores se enfrentará a lo desconocido, a lo improbable, mientras que en nuestro planeta se desarrollan eventos que les harán pensar si no era mejor quedarse.

Producida por Netflix, y soportada por un casting inmejorable, Away se alimenta de elementos dramáticos constantemente remodelados por las circunstancias del momento, y los flashbacks que permiten conocer a nuestros personajes principales. Es una serie de ritmo ejemplar en su guion, con un poco invasivo ritmo para presentar contenido. Sí, ocurren las peores cosas, y sus protagonistas son expuestos a todo lo malo que puede llegar a pasar.

Y al final del día, es Hollywood en la pantalla chica. Pero no me malinterpreten; no es el típico drama para resaltar una bandera. El conflicto termina de la forma más simple que pueden imaginar, y justamente cómo necesitamos que se termine después de un desarrollo ajustado a la necesidad de hacer un viaje sin gravedad interesante.
Siempre querremos volver al espacio. Siempre estarán quienes cuestionan algunas decisiones en la ciencia ficción. Pero no podemos descartar que se tratan de fantasías (por ahora) que no se destacan por ser realistas. Detrás de esa incoherencia que algunos señalan, está un guionista con un objetivo clarísimo que solo se materializa cuando el telón baja. Y en ese final lleno de exaltación emocional, las improbabilidades no son lo primero en lo que pensamos, y pasan a ser secundarias.

Federico Furzan es miembro de la Online Film Critics Society y crítico aprobado por Rotten Tomatoes. Pueden encontrar esta y otras notas en cinelipsis.com