Diez episodios que adaptan el libro de Stephen King

“Cuando eliminas toda solución lógica a un problema, lo ilógico, aunque imposible, es invariablemente lo cierto”. “Sherlock Holmes”, Arthur Conan Doyle).


Por Javier Puma

Ya sea en mayor o menor medida, siempre nos atrae el misterio. Nos inquieta. Nos atrapa. Pero existen ciertos misterios que escapan a nuestro conocimiento. Incógnitas que para obtener una respuesta requieren que renunciemos a lo que creemos y que abramos la mente para aceptar lo imposible. El visitante (The Outsider), basada en la novela de Stephen King y adaptada por HBO, es una serie que presenta un misterio central atrapante que pone en jaque las creencias de sus protagonistas así como las del espectador.

En una pequeña ciudad de Oklahoma sucede el asesinato atroz de un niño en medio del bosque. Ralph (Ben Mendelsohn), un detective pragmático que se recupera de la pérdida de su propio hijo, se encarga de la investigación y casi de inmediato da con el principal sospechoso. Testigos, cámaras de seguridad, restos de ADN; todas las pruebas apuntan a Terry Maitland (Jason Bateman), entrenador de béisbol del equipo juvenil local. Pero tras arrestarlo y, en contra de toda lógica, aparece evidencia contundente de que Terry se encontraba a 300 km del lugar del crimen. ¿Cómo es posible? ¿Se trata de un doble? ¿Un imitador? ¿O quizás algo mucho más tétrico y difícil de creer? ¿Algo “imposible”?

El visitante se presenta como un policial crudo y realista, que puede remitir a True Detective, al que se le añade un elemento sobrenatural como giro a la historia. Adaptada por el consagrado escritor y guionista Richard Price (The Wire, The Night Of), la serie nos presenta una atmósfera sórdida y enigmática que respeta la esencia de la novela original.

Pero como también sucede con gran parte de la obra de Stephen King, el comienzo es mucho más contundente e interesante de lo que puede resultar el final. De hecho, la duración de 10 episodios hace que el contraste entre la primera y la segunda mitad de la temporada sea mucho más evidente. Es que una vez que el misterio central se va revelando (y vamos conociendo al “visitante” que da título al show) quedan pocos más interrogantes en los que se pueda apoyar el relato. Afortunadamente, todo el elenco está impecable logrando que el interés, incluso en sus momentos menores, nunca decaiga. En particular, las actuaciones protagónicas de Ben Mendelsohn como el escéptico jefe de la investigación y Cynthia Erivo como la detective privada Holly Gibney, quien cree en lo inexplicable porque ella misma tiene ciertos dones que no tienen una explicación lógica. Entre ambos se genera una relación del estilo “Mulder-Scully” que es sostén de gran parte de la temporada y plantea dos maneras de enfrentarse a lo desconocido.

El visitante es uno de los primeros grandes aciertos del año para HBO, aunque dado el talento involucrado tanto delante como detrás de cámara, uno podría haber esperado algo un tanto más memorable en su resultado general. Todavía se desconoce si habrá una segunda temporada y la serie deja la puerta abierta (en una escena críptica que podría haberse evitado) para que eso suceda. De ser así, ¿Quién sabe qué otros misterios aún quedan por resolver?