Welcome to New York

Katy Keene sigue las vidas y amores de cuatro personajes icónicos de Archie Comics: la futura leyenda de la moda Katy Keene, la cantante y compositora Josie McCoy, el artista Jorge López/Ginger y la It Girl Pepper Smith, mientras persiguen juntos sus sueños veinteañeros en la ciudad de Nueva York.


Podemos decir que el de Katy Keene es un cuento hecho realidad. De familia humilde, mientras paseaba con su madre por las calles de Nueva York miraba las vidrieras de grandes marcas de ropa, a las cuales no podían acceder pero sí deseaba alguna vez poder lucir. Es así que de regreso a su casa creaban sus propios modelos inspirándose en lo que habían visto. Pasada su adolescencia, Katy llega a trabajar en la más grande marca de indumentaria: Lacy’s. Katy Keene es el spin off de Riverdale, que estrenó CW y desde este viernes 6 de marzo podemos ver en HBO.

Katy es Lucy Hale, cantante y actriz a quien su personaje le cae como anillo al dedo. En el primer episodio, siempre vestida a la perfección, nos lleva por una Nueva York encendida (mientras escuchamos de fondo a Taylor Swift) donde todo el mundo desea algo más, y nos presenta a su novio, sus amigos y su trabajo, donde su efectividad se mezcla con su aspiración de ser alguien más.

 

En Katy Keene todos los personajes se encuentran en un momento de la vida en el que se replantean quiénes son, qué están haciendo y hacia dónde van. A Josie McCoy (Ashleigh Murray) ya la conocemos de Riverdale, y llega a Nueva York para convertirse en una cantante profesional. Está deseando que su carrera musical despegue y es así que llama la atención de Alexander Cabot, CEO de una discográfica, que espera salvar de la quiebra, pero choca constantemente con los intereses de Cabot’s Media VP Alexandra, que es su hermana gemela.

También tenemos a Pepper Smith (Julia Chan), un personaje con una mirada feminista, It Girl, que planea abrir su versión personal de Andy Wharol’s Factory. Nadie sabe realmente de dónde sacará el dinero pero tiene las conexiones para hacerlo.

El otro integrante del grupo es Jorge López/Ginger (Jonny Beauchamp), abiertamente gay y que lucha por ganarse un lugar en Broadway con su alter ego drag, transformándose cada noche para actuar.

Y por último tenemos a KO Kelly (Zane Holtz), el novio de Katy, rudo y aspirante a boxeador, pero que con su ternura se complementan. 

Katy Keene es una serie sencilla, divertida y trae un aire de juventud y optimismo, sobre todo para la pantalla de HBO. En el primer episodio encontramos un equilibrio interesante entre el drama y la comedia, y por ahora ningún crimen que sobrellevar como en Riverdale. Quedan varios capítulos por ver (tiene segunda temporada confirmada), pero compramos esta idea naif y plural de Sex and the City, donde con amigos, no hay sueño imposible de concretar. The lights are so bright, but they never blind me.