Pecados de juventud

Los superhéroes en televisión tienen una complicación innata. Limitados por un presupuesto menos holgado que sus contrapartes cinematográficas, aunque debiendo cumplir expectativas similares, este tipo de producciones se ven forzadas a mantener un delicado equilibrio. Pueden optar por ser adaptaciones más aferradas al realismo (al estilo de Daredevil) o entregarse de lleno al ridículo de sus fuentes comiqueras (quizá su principal exponente sería Legends Of Tomorrow).


Por Javier Puma

Titans, basada en el popular grupo “Teen Titans” de DC Comics, busca ser un punto intermedio; lo que logra con éxito en cuanto a sus personajes y mitología, aunque su argumento termine resultando mucho más irregular.

Titans pone su foco principal en Dick Grayson (Brenton Thwaites), un joven más conocido por su identidad secreta: Robin, el famoso sidekick del aún más famoso Batman. Sin embargo, el inicio de la temporada lo encuentra alejado de Ciudad Gótica, en un intento por escaparle al violento y oscuro destino propuesto por su mentor y figura paterna. Es en esta búsqueda de valerse por sí mismo que se cruza en su camino Rachel (Teagan Croft), una perturbada adolescente con un peligroso poder en su interior que no puede controlar. Él se verá obligado a protegerla de una misteriosa secta, y en el trayecto se unirán 2 personajes que complican aún más las cosas: Kori (Anna Diop), una mujer sin recuerdos sobre su pasado, y Gal (Ryan Potter), un simpático joven con la habilidad de tomar la forma de distintos animales.

Esta es la primera serie original de la nueva plataforma de streaming de DC llamada DC Universe (cuyos derechos de distribución en América Latina le pertenecen a Netflix), por lo que tiene una mayor libertad creativa a la hora de usar elementos del canon, lo que se traduce en un sinfín de referencias directas que harán las delicias de los fanáticos de los cómics. El tono es mucho más sombrío y serio que el de sus reconocidas adaptaciones animadas; unido por la efectiva aunque algo desgastada unidad temática de la lucha interna entre “luz y oscuridad”, y la búsqueda de identidad. Esta primera temporada funciona mejor como una gran e interesante presentación del mundo en el que busca basarse un nuevo universo narrativo, que como una historia auto-conclusiva.

Por si las dudas hago advertencia de SPOILERS para la siguiente apreciación personal: De hecho, el capítulo final echa por tierra gran parte del buen desarrollo de los personajes que venían consiguiendo con el correr de los capítulos, en uno de los season finale más confusos y decepcionantes que recuerde.

Titans peca de no confiar más en sus personajes en un afán de demostrar una personalidad distintiva; aunque es una serie imperdible para los fans y quienes busquen una alternativa diferente en el género superheroico. La primera temporada de Titans ya puede verse por Netflix.