El tiempo no para

En el 2014 llegaba uno de los sucesos televisivos de la década. La primera temporada de True Detective logró encantar a crítica y audiencia gracias a su inteligente formato y el talento creativo delante y detrás de cámara, en esta vuelta de tuerca sobre el género policial. La segunda temporada, estrenada en 2015, no corrió con la misma suerte marcando un particular caso de bajón estridente de calidad entre una temporada y otra. Es así que unos cuatro años después, HBO estrena esta tercera temporada que es un bienvenido regreso a sus orígenes aunque en el camino pierda algo del misticismo que la hizo tan especial en primer lugar.


Por Javier Puma

Esta nueva historia de la antología de True Detective comienza como el análisis de una mente torturada por los recuerdos, en especial cuando esos recuerdos se pierden para siempre. Dividido en tres líneas temporales conocemos a Wayne Hays (Mahershala Ali) y su investigación del caso de los hermanos Purcell. En 1980, Hays y su compañero Roland West (Stephen Dorff) se encargan de la repentina y misteriosa desaparición de dos niños en un pequeño pueblo de Arkansas. En 1990, vemos cómo Hays debe volver a declarar ante sus superiores cuando un descubrimiento importante obligue a reabrir el caso. Por último, nos vamos al 2015 donde un ya retirado Hays con principios de Alzheimer, acepta dar una entrevista para un documental que se realiza sobre el infame caso; tal vez para por fin combatir al fantasma que lo persiguió toda su vida o por algún motivo oculto que se irá revelando.

De inmediato es notorio que esta temporada tiene un enfoque mucho más directo y con menos pretensiones, lo cual lo beneficia para lograr una narrativa mucho más coherente que la segunda temporada; pero sin alcanzar los ribetes filosóficos que abundaban en su primera temporada. La dirección de Jeremy Saulnier (Green Room, Hold The Dark) es lo que esta serie necesitaba tras la salida del talentoso Cary Fukunaga. La estética y climas que genera en sus personajes y entorno es uno de los puntos más logrados de este primer episodio. El otro gran atractivo es la magnífica interpretación de Ali haciéndose cargo de ser el protagonista absoluto y el nexo emocional entre las tres tramas que se ramifican. Los cambios gestuales, incluso vocales, que logra en este “triple” personaje y su búsqueda emocional, demuestran porque es uno de los actores del momento.

True Detective hace un triunfal regreso en este primer capítulo. Aprendiendo de sus errores del pasado y con buenos augurios para su futuro, esta nueva temporada promete compensar por esta larga espera. True Detective estrena un nuevo episodio por HBO todos los domingos a las 22.00 horas.