Invitame un café en cafecito.app

Bienvenidos a una nueva (vieja) era de la televisión

Compuesta de nueve episodios, WandaVision es la primera serie del Universo Cinematográfico de Marvel. Con toques de drama, romance, ciencia ficción, aventura y fantasía, protagonizada por Elizabeth Olsen y Paul Bettany, llegó en exclusiva a Disney Plus para poner en primer plano a Wanda / Bruja Escarlata y Vision, los superhéroes que surgieron en los años 60 y fueron emblemáticos entre los Vengadores.


Por Javier Puma

Durante los últimos años la televisión se ha convertido de a poco en un espacio donde distintos realizadores pudieron generar propuestas más arriesgadas de las que podrían llevar a cabo en espacios como el cine comercial. Historias, personajes, géneros, formatos, etc. En lo que quizá podríamos llamar un cambio de paradigma, la televisión se transformó en una zona liberada donde las propuestas más originales suelen ser recompensadas por una mayor atención del público. Por ello es interesante, y a la vez paradójico, que la primera incursión del Universo Cinematográfico de Marvel en la pantalla chica sea una suerte de producción experimental que homenajea/revisa/critica la propia historia de la televisión, y que en cierto modo parece una respuesta directa a las críticas que acusan a sus películas de repetir una y otra vez la misma “fórmula”.

WandaVision nos introduce en su mágico mundo sin demasiados preámbulos. A partir de los minutos iniciales, una simpática cortina musical nos presenta una sitcom que rememora a las legendarias Yo amo a Lucy y El show de Dick Van Dyke, y en su segundo episodio referencia a Hechizada y a Mi bella genio. Con la diferencia, claro, que esta sitcom está protagonizada por una mujer que puede cambiar la realidad con un movimiento de dedos y un hombre que es más bien un androide al que la última vez que vimos se encontraba doblemente muerto. Como anuncia la canción de apertura: “Una pareja normal”.

En Westview, este pequeño pueblo estadounidense en blanco y negro, Wanda (Elizabeth Olsen) y Vision (Paul Bettany) intentan iniciar juntos una vida feliz y encajar en las costumbres de sus vecinos aunque ninguno de los dos pareciera recordar bien cómo llegó hasta allí. Una fecha está marcada en el calendario con un corazón y ambos se miran sorprendidos sin saber a qué se refiere. Cuando luego ella lo discute con su vecina Agnes (Kathryn Hahn), afirma que es por su aniversario a pesar de que ni siquiera lleva un anillo de casada. Para él encajar es una tarea aún más compleja ya que en realidad ni siquiera es humano. Sus cualidades robóticas pueden hacerlo un empleado altamente efectivo pero lo vuelven pésimo para las relaciones sociales. Entre malentendidos y enredos propios del vodevil, ambos van sorteando una y otra vez más situaciones cómicas para mantener ocultas sus identidades. Aunque si lo pensamos bien esto implicaría que ellos conocen sus propias identidades, lo cual suena a una afirmación un tanto arriesgada a esta altura del partido. Para ser sincero, hacer cualquier afirmación sobre esta serie suena arriesgado.

WandaVision lleva hasta límites increíblemente estrictos su recreación del formato de sitcom. Los créditos de apertura, los diálogos, el vestuario, la dirección, las risas del público. Todo parece haber sido trabajado hasta el último detalle. Lo que termina logrando que los momentos que se salen de la norma refuercen la tensión, el misterio e incluso le agreguen algo de terror psicológico a la historia. Si toda esta asombrosa recreación funciona es en gran parte gracias a sus protagonistas. Tanto Elizabeth Olsen como Paul Bettany se muestran sueltos y con un espíritu lúdico que contagia con su carisma y perfecto timing para la comedia; y que, es justo decir, está a años luz de lo encorsetados que se mostraban sus personajes en las películas de los Avengers. Sin embargo, esto también me lleva a resaltar que precisamente los momentos que se alejan del formato de sitcom y que buscan alimentar el misterio central de la serie me parecieron los menos logrados. Si bien estos elementos disruptivos cumplen su efecto inmediato, en su mayoría me resultaron de carácter aleatorio y que no se introducen de forma orgánica. El show parece convencido de que ir planteando preguntas (¿Es todo una fantasía de Wanda? ¿Hay alguien oculto que los mantiene prisioneros en esta realidad alternativa? ¿Qué significa ese símbolo de S.W.O.R.D que aparece una y otra vez?) genera más suspenso cuando en lo personal me parece que generan más bien confusión. Si todas estas pistas desperdigadas al azar terminan recompensando a fans acérrimos de los cómics y las personas que aman elaborar teorías en internet, bueno, creo que eso es un debate que quedara para otro día.

“Olvida el pasado. Este es tu futuro”, anuncia el slogan de una de las publicidades ficticias plantadas en el primer episodio. Algo que parece un guiño hacia la propia naturaleza engañosa de la serie. Si hay algo que WandaVision recuerda y evoca es precisamente al pasado. A esa vieja era dorada de la televisión de la que hoy busca convertirse en su mejor alumna.
Los primeros dos capítulos de WandaVision ya están disponibles a través de Disney Plus, con un nuevo capítulo a estrenarse cada viernes.