El origen de la justicia

Watchmen vuelve a brindar un capítulo repleto de originalidad y excelencia; esta vez ofreciendo algunas respuestas clave de cara al final de la temporada. Además, hace un brillante aporte que se amalgama de manera perfecta con la temática de la historia original.


Por Javier Puma

Tras ser detenida y tragar las pastillas de “Nostalgia”, Angela (Regina King) comienza a vivir en carne propia un viaje a través de los recuerdos de su abuelo. Gracias a este ingenioso concepto, el capítulo se permite estructurarse como un gran flashback que narra los primeros años de Will Reeves (interpretado en esta versión joven por Jovan Adepo) como un novato policía en la Nueva York de los años 30, siendo el primer oficial negro en unirse al departamento. Pero más allá de este importante logro, Will todavía se ve perseguido por los fantasmas de su traumático pasado.

Como sobreviviente de la masacre de Tulsa, él vive una y otra vez remanentes del brutal asesinato de sus padres. Como le menciona su propia esposa, Will es un hombre “enojado”, y esa ira que aloja en su interior solo espera el momento de salir. Will no tarda en descubrir que existe una conspiración dentro de la policía, y por ello es atacado por otros compañeros que lo atacan cobardemente colgándolo de un árbol hasta casi matarlo. Con la soga al cuello, Will vaga aturdido por las calles y allí es cuando escucha un pedido de auxilio por parte de una pareja que está siendo asaltada. Will se cubre el rostro con una bolsa y desata su ira contra los maleantes; dando nacimiento al héroe conocido como Justicia Encapuchada.

La figura de Justicia Encapuchada siempre se mantuvo bajo un halo de misterio en el cómic. Aunque fue el primer héroe en darse en conocer en este universo y ser la piedra fundacional del grupo de los Minutemen, predecesores de los Watchmen, nunca se conoció su verdadera identidad ni sus orígenes. Que la serie lo revele como un hombre negro y sobreviviente de las peores muestras de racismo de su nación, encaja perfecto con las ideas políticas de la historieta. Lo mejor es que esta revelación no fue dada como una gran sorpresa de la serie sino como una resolución natural de lo que fuimos conociendo en estos capítulos. Además explica por què su iconográfico disfraz se ve como una suerte de reverso del infame traje empleado por el KuKuxKlan. También cabe destacar la dirección del capítulo, con un gran uso de la fotografía en blanco y negro sumado a planos largos que generan una fluidez particular en el relato. Al igual que Angela, los espectadores son transportados de un lado a otro a través de los recuerdos de Will Reeves. Al final del capítulo se nos revela que el plan del grupo racista conocido como Ciclope parece emplear un dispositivo de control mental para causar disturbios entre la población negra. Ahora resta saber cuál es la conexión de esta organización con la Séptima Caballería, y cuál es el plan de Will para acabar con ellos.

El episodio es una nueva muestra del talento del equipo creativo a la hora de sumar nuevo elementos a la historia original, no solo para innovar sino también para re-contextualizar sus hechos. A pesar de que aún restan tres episodios, Watchmen ya se posiciona cómodamente como una de las mejores nuevas series del año.