¿Vida en Marte?

Todos los caminos conducen a Roma. Y en el caso de Watchmen, todos los caminos conducen al Dr. Manhattan. En el que podría considerarse hasta ahora su capítulo más revelador, y a la vez el más irregular de la temporada, Watchmen nos revela cuál es el paradero del ser más poderoso del planeta.


Por Javier Puma

El episodio inicia con Angela (Regina King) recibiendo un tratamiento de desintoxicación de la sobredosis de Nostalgia, en el complejo de Lady Trieu (Hong Chau). Este proceso implica que también se disparen otros recuerdos traumáticos por lo que a través de flashbacks vamos conociendo más de su niñez en Vietnam. El atroz atentado que mató a sus padres, su difícil vida en el orfanato y también el reencuentro con su abuela perdida. Incluso también otro pasaje importante dónde vemos como la policía vietnamita detiene a quién mató a sus padres, para luego ejecutarlo a sangre fría.

Angela es testigo de todo, siendo este hecho clave en su comprensión de cómo debe actuar la justicia y su deseo de convertirse en policía. Por otro lado, Laurie (Jean Smart) sigue la pista sobre la muerte de Crawford hacia su viuda. Allí le comenta sobre sus conjeturas, extremadamente acertadas, dando cuenta de su participación en la Séptima Caballería. Pero las cosas no salen como esperaba, y termina siendo capturada. Luego, el senador Keene (ya descubriéndose como líder del grupo supremacista blanco) hace su gran discurso de villano, dando a entender que su plan es convertirse a sí mismo en el Dr. Manhattan.

Sin embargo, no es posible hablar de este episodio sin comentar sus minutos finales. Tras escapar del complejo, Angela llega a su casa desesperada y enfrenta a su atónito esposo (Yahya Abdul-Mateen II), revelando tanto a él como a nosotros que su verdadero nombre no es Cal sino Jon. Acto seguido, comienza a golpearlo con un martillo en el cráneo hasta quitarle un círculo metálico, y una luz azul le ilumina el rostro. Como si se tratara de una suerte de crisálida, es liberado el Dr. Manhattan. De cara a los dos últimos capítulos de la temporada, esta revelación es una de las mayores sorpresas aunque su ejecución se siente un tanto apresurada. Más allá de que en retrospectiva las pistas parecen más obvias, hay una cuota de aprovechamiento con la audiencia al ocultarle semejante información. Personalmente creo que sólo es posible juzgar este giro en la trama, cuando el siguiente capítulo lo complemente.

Al aparecer los créditos finales, con los acordes de un melancólico cover de “Life On Mars?” de David Bowie de fondo, uno no sabe qué es lo que puede pasar en esta recta final. La última pieza del rompecabezas entra en juego, y demuestra no estar en Marte sino que ya estaba entre nosotros sin que lo hayamos notado. Quedará en manos de los creadores de la serie, si la conclusión cambia el curso a tiempo o se queda a mitad de camino en el intento de sorprender al espectador.