Basada en la novela homónima de Caroline Kepnes

Terminando el 2018, Netflix lanzo la serie You, basada en la novela homónima de Caroline Kepnes. Con 10 capítulos de 45 minutos cada uno, tiene un tono de suspenso, aunque se apoya en el drama y el romance.


Por Gimena Meilinger

Mezcla de Gossip Girl y Dexter, You es una serie para mirar sin tener en cuenta ciertas consignas del juego televisivo. Surrealista la mayor parte del tiempo, hace que uno se pregunte si realmente conocemos a quienes nos rodean.

Joe, el encargado de una librería, recibe un día a Beck en su tienda, una hermosa chica. Ella dice que no, él no tiene problema en matar por su amor. Joe se obsesiona con ella, stalkeando sus redes y siguiéndola en su vida real. Él es encantador, pero tiene unos “problemitas” para la conquista, entonces acosa a la chica que le gusta que, a su vez, es manipulada por su mejor amiga. El tipo espía, roba, mata, deja su ADN por todos lados, y los guionistas se ríen de todo eso.

Joe (Penn Badgley) se convierte en el narrador principal donde muestra la yuxtaposición entre el chico encantador y el psicópata. Cada vez se va tornando más interesante, cuando empezamos a conocer su retorcida mente. Dan Humphrey es un osito de peluche al lado de Joe Goldberg. Por su lado, Beck (Elizabeth Lail) es un reflejo del alter ego que ella misma inventa para encajar con sus amigas, con la que cuesta empatizar ya que se muestra como una chica sumamente superficial e insegura, preocupada por obtener inspiración para su poesía y por no ser criticada por su entorno. Ambos actores defienden bien sus protagónicos (sobre todo Penn con sus polaridades).

Si nos olvidamos de ciertas premisas, podemos entretenernos mientras se tratan temas de actualidad que pueden hacer reflexionar. Los primeros capítulos y el último (con final prometedor) pueden formar parte de una serie de suspenso, pero los del medio están muy diluidos. Algo que me pregunté al final de la temporada es: ¿Por qué no presentaron al protagonista con todos sus mambos al principio, como en Dexter? Creo que, al entender su psiquis, nos hubiésemos enganchado más. También, hay un excesivo énfasis en la relación entre Joe y Beck, que actúa en detrimento del género.

Es claro que Netflix sigue apostando por el thriller pseudo-adolescente que se vale, indefectiblemente, de una conjunción de otros géneros. Quizás, en la segunda temporada, puedan manejar mejor el tema de la intensidad que, creo, fue lo que más ruido provocó. Y recuerden cambiar la clave de sus dispositivos.