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Un viaje musical a la nostalgia

A través de quince episodios, la serie Súbete a mi moto lleva a los fanáticos de Menudo a un viaje a la nostalgia por la época de las décadas de 1980 y 1990, para retratar el fenómeno musical latinoamericano de la banda.


Por Walter Pulero

Súbete a mi moto aborda los momentos de luces y sombras que atravesó el grupo puertorriqueño que fue un fenómeno en los ochenta y que propulsó las carreras de artistas como Ricky Martin y Draco Rosa, en un mundo en el cual no existían las redes sociales.

Desde el primer episodio ya veremos el encuentro de una bloguera con el productor de la banda y creador del grupo, Edgardo Díaz (Efe Yamil Urena), que servirá como nexo para recorrer los orígenes de la boy band en 1977, luego sus pasos por distintos estadios y viajes alrededor del mundo (llegó a tener seguidores en países tan remotos como Filipinas), hasta su disolución en el 2009.

A diferencia de lo que uno creería, la serie no solo ahondará en cuestiones alegres y divertidas de la agrupación, sino que además hará foco exponer las problemáticas que atravesó Menudo, gracias a un guion basado en anécdotas reales que les contaron a los productores aquellos que vivieron el fenómeno: el concepto consistía en rotar a niños y jóvenes con el paso del tiempo para mantener el aspecto infantil y fresco en la banda, por lo cual la historia de la banda involucró a 33 integrantes en un período de 20 años, por lo cual es sumamente interesante lo que aportó cada uno y las controversias alrededor de ellos, como por ejemplo contratos que debían firmar sus padres porque algunos de ellos eran menores o tener que abandonar la banda apenas les crecía la barba o cambian la voz. En ocasiones estaban filmando una película y a la vez un programa de televisión, mientras estaban de gira. Ese desgaste y explotación llevó a que se promulgara en Puerto Rico una ley de protección laboral de menores llamada la “Ley Menudo”.



El rodaje que se llevó a cabo en Puerto Rico y en México, cuenta con las actuaciones de Yamil Ureña y Braulio Castillo como Edgardo Díaz, Sian Chiong como Joselo Vega, Marisol Calero como Doña Panchi, Josette Vidal como Julieta Torres, y Rocío Verdejo como Renata Torres. Además, el grupo de jóvenes actores que dan vida a los miembros del grupo, entre ellos Felipe Albors y Ethan Schwartz (Ricky Martin), Marcelo Otaño y Eugenio Rivera (Ricky Meléndez), Samu Jove (Xavier Serbia), Gustavo Rosas (Sergio Blass), Alejandro Bermúdez (Rene Farrait), Leonel Otero (Johnny Lozada) y Mauro Hernández (Miguel Cancel).

Las actuaciones resultan muy naturales y se apoyan en el tratamiento de la imagen, las coreografías y el vestuario de la época, donde más allá de no haber sido uno de los miles de fanáticos, cada detalle de la producción hace que se recree ese clima y estemos viendo el pasado. Sonarán éxitos como “Quiero ser”, “Claridad”, “Mi banda toca rock” y, por supuesto, “Súbete a mi moto”, que nos harán revivir los años 80.

Vale la pena ver Súbete a mi moto para recordar la esencia de una de las bandas pop más destacadas de los ochenta. En la serie vamos a encontrarnos con esa alegría de los infantes donde bailar y cantar era su mejor juego, pero a la vez la pantalla de un negocio rentable, donde poco importaban los sentimientos.