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Una historia de fantasmas. Una historia de amor

Luego del éxito de La maldición de Hill House, llegó a Netflix la esperada segunda temporada de la serie de terror. Y no se trata de una continuación sino que es una historia independiente, con nuevos personajes y otros fantasmas. The Haunting of Bly Manor es la entrega de esta antología creada por Mike Flanagan y basada en los relatos de Henry James (sobre todo en The Turn of the Screw), que llegó al servicio de streaming hace una semana.


Por Walter Pulero

La historia de The Haunting of Bly Manor inicia con una desconocida (Carla Gugino) que en medio de un casamiento comienza a narrar una historia. La misma comienza cuando Danielle (Victoria Pedretti) se dirige a trabajar como niñera a la mansión Bly, la cual está a cargo de Henry Wingrave (Henry Thomas), tío de Flora (Amelie Bea Smith) y Miles (Benjamin Evan Ainsworth). Los infantes son cuidados por Hannah (T’Nia Miller) quien es el ama de llaves; Owen (Rahul Kohli), el cocinero; y Jamie (Amelia Eve), la jardinera.

Con el correr de los episodios nos vamos enterando que la mansión fue el escenario del suicidio de la ex niñera Rebecca Jessel (Tahirah Sharif) luego de su romance con Peter Quint (Oliver Jackson-Cohen), chofer y mano derecha de Henry, quien desapareció repentinamente. Y sobrevuela la trágica muerte del matrimonio Wingrave, padres de Flora y Miles.

Todo lo que contaré a continuación es mi explicación acerca del final de The Haunting of Bly Manor y puede ser que no sea la única válida. Y desde ya que está llena de spoilers, por lo cual si aún no terminaron de ver la temporada, absténganse de seguir leyendo. Ahora sí, prosigamos con la historia de Viola Lloyd, para entender mejor sobre esta maldición. Siglos atrás, junto a su hermana Perdita eran las únicas herederas de la mansión Bly; no obstante necesitaban casarse para poder solventar sus gastos, y es así que Viola contrae matrimonio con un primo lejano. Al poco tiempo ella se enferma y queda recluida en su habitación y postrada en su cama, por temor a contagiar de tuberculosis a su hija. Mientras sobrevivía, veía cómo la pequeña crecía y de a poco se alejaba de su marido, mientras Perdita comenzaba a ocupar su lugar en la casa. Finalmente su hermana no soporta más esa vida donde debía hacerse cargo entre golpes y órdenes, y la ahoga con una almohada. Antes de su muerte, Viola había guardado sus joyas y vestidos más lujosos en un baúl y bajo llaves, haciéndole prometer a su marido que jamás lo abriría y que serviría de herencia para su hija. Pero las dificultades económicas llevaron a Perdita a sacar ese tesoro, y fue así que desató al fantasma de Viola: en ese lugar también estaba guardada su alma, y no dudó en matar a su hermana rompiéndole el cuello.

La Dama del Lago, como se la comienza a conocer, transita en un bucle infinito, donde duerme, despierta y camina, yendo del lago a la mansión, donde esperaba encontrar a su hija. La reiteración de ese recorrido hizo que no recuerde quién era ni qué buscaba y de a poco su cara comenzó a desvanecerse, mientras que todo aquel que se cruce en su camino es asesinado, y su alma queda atrapada en Bly: la mansión se convirtió en una burbuja de la cual nadie puede salir y las almas deambulan perdidas.

Peter Quint fue una de las víctimas de Viola, justo antes de poder robarse una joya de la familia y poder escapar junto a Rebecca a Estados Unidos. Él nunca volvió y todos asumieron que escapó como un ladrón, pero en realidad se convirtió en otra de las almas de la mansión. Con el tiempo se le apareció a Rebecca, quien le creyó toda la historia y para la cual elaboró sus planes: los espectros pueden habitar los cuerpos de los vivos si son capaces de canalizar suficiente energía y si además mencionan “It’s you. It’s me. It’s us”. Peter le pide a la niñera que le permita habitar su cuerpo y se sumerge en el lago, saliendo del cuerpo de Rebecca y dejándola morir. De esta forma podrán estar juntos para siempre, atrapados en Bly.



Luego de eso Quint adoctrina a Flora y Miles, en quienes encuentra a los nuevos cuerpos para poseer y evitar olvidar quién es y desaparezca su cara, como sucedió con Viola. Su plan precipitado no funciona y Danielle descubre la presencia de estas almas, quienes logran maniatarla para que no arruine sus planes. Rebecca entiende que el plan terminará con las vidas de los niños y deja que la niñera escape junto a Flora, pero la Dama del Lago comienza a caminar, las encuentra y arrastra a Danielle hasta su habitación. Flora, en un acto de salvación, se sienta en la cama y permite que Viola se la lleve en brazos, pensando que es su hija que tanto ha buscado. En el camino hacia el lago, el tío Henry termina con el cuello roto pero no muere. Solo Dani parece saber cómo terminar con la maldición: “It’s me. It’s you. It’s us” serán las palabras con las cuales invite a la Dama del Lago a habitar su cuerpo, y los espíritus puedan abandonar la mansión.

La mansión Bly trajo una maldición pero también permitió que se conocieran Danielle y Jamie. Hacia el final de la serie veremos la extensa relación amorosa entre ellas, en Estados Unidos y lejos de la casa. Pero no todo es felicidad: el espíritu de Viola vive en el cuerpo de la niñera, y su sombra no la dejará en paz. Una doble personalidad convive dentro de ella y en cualquier momento puede despertarse esa lucha interior, donde la maldad termine ganando. Una noche, Dani se encontró con esa necesidad de estrangular a Jamie. Y sin pensarlo demasiado le dejó una nota junto a la cama y se fue para no volver. La jardinera regresa a Bly y se hunde en el lago, donde encuentra a la Dama del Lago, quien ya no es la misma de antes porque ahora es Danielle.

Ya en los últimos minutos entendemos quiénes son esas personas que vimos en el casamiento del inicio de la serie. La narradora es la propia Jamie, quien recuerda la historia que ella misma vivió. Entre los invitados se encuentran un crecido Miles, que no recuerda lo acontecido en Bly; y además a Henry Wingrave y al cocinero Owen. La boda es de Flora, quien tampoco tiene recuerdos. La jardinera finaliza la velada con una frase que apunta directo a la nostalgia: “Quedó tan solo un rastro de quién había sido en la memoria de la mujer que más la amó”. La última escena de The Haunting of Bly Manor nos muestra a Jamie en su habitación. Deja la puerta entreabierta, coloca una silla delante de ella y se sienta, esperando que en algún momento entre Dani a buscarla: pasaron los años pero no su amor. Al quedarse dormida vemos una mano sobre su hombro. El significado estará en encontrarlo cada uno.