Descarga de rabia e incivilización

Youtube Originals es una plataforma que aún esta tomando forma en cuanto a la construcción de series originales, pero en ese camino de ir mejorando en sus contenidos, nos ha demostrado con la estupenda y nostálgica Cobra Kai y la sorpresiva sci fi de Impulse que tiene mucho para dar. Y en ese recorrido de ir generando contenido original, aparece una joya y, según mi parecer, el punto más alto de calidad narrativa que nos entregado hasta por ahora, la frenética serie titulada Wayne.


Por Gonzalo Schiffer

Wayne es un adolescente conflictivo, que lleno de rabia y violencia, tras la muerte de su padre por cáncer y al verse sin nada que perder, junto a Del, una joven con serios problemas familiares, emprende en un viaje en motocicleta hacia Florida para recuperar una herencia que le fue robada a su padre por el esposo de su ex mujer y madre de Wayne: un auto mítico. Una aventura descabellada comienza, repleta de personajes inadaptados y enfermizos.

¿Por qué hay que ver Wayne?
Los personajes son un reflejo de la sociedad: cada personaje que hace su aparición en la serie padece grandes miserias humanas que en algunos casos son tomadas con humor negro y en otros casos recaen más en cuestiones dramáticas y conflictos internos y traumas, pero que en general son resultado de extractos sociales violentos, olvidados por el estado, y que tienen que ver con un contexto muy complejo y deteriorado de los Estados Unidos.

El aporte de los guionistas: a la creación de Shawn Simmons, y el trabajo de varios escritores, se le suma el indispensable aporte del dúo de guionistas de Deadpool, Rhett Reese-Paul Wernick, fundamental en dosis de humor negro y escenas gore, pero además se ve su mano en la construcción de varios personajes, pero sobre todo Wayne y Del. Del primero logran generar esa atmósfera misteriosa y temeraria que resalta cada vez que lo nombran al protagonista, generando un miedo en los alrededores, que resulta muy gracioso; respecto a Del es un personaje muy sólido en cuanto a su andar pero con quiebres emocionales muy claros, que son explotados en un episodio individual de lo que considero uno de los mejores de esta primer temporada. Más allá de la dureza que quieran demostrar ambos protagonistas, a medida que avanza la trama, se va consolidando cada vez más la sensibilidad y dolor interno que conllevan.

Detrás del dúo protagónico: hay una catarata de personajes también muy atractivos, algunos muy “tóxicos” como el padre de Del y sus dos torpes hermanos gemelos, el medio hermano de Wayne y su padrastro, un dúo propio del universo de la metafentamina de Breaking Bad. Y otros personajes más simpáticos y amistosos, como el director de la escuela, el mejor amigo de Wayne y el oficial y su compañero que investigan la huida de los dos jóvenes.

La dirección sin vueltas a la hora de baños de sangre: Si algo tiene Wayne son escenas violentas y sangrientas, sin censura alguna, resoluciones fantásticas de peleas y secuencias para darnos tomas épicas y además muy cómicas sin omitir incluso mutilaciones, y el rey de toda esta magia sangrienta son los mismísimos Wayne y Del, acompañados de otros personajes fatales, algunos muy odiosos pero lógicos en su accionar por el entorno conflictivo donde conviven.

Seria muy injusto quedarnos con términos como vandalismo, bullyng, bravucones, basura blanca (la famosa trash white) porque la serie consigue bajar un cambio (por así decirlo) en toda esa barbarie e incivilización, para reflejar una realidad social muy deprimente, de una clase media baja completamente marginada, que no se ve muy seguido en los circuitos comerciales de Hollywood si no más bien en el cine independiente denunciante, y eso es algo muy positivo, porque los escritores y directores, no se andan con vueltas para exponer la miseria humana que padecen los personajes, y logran generar una conexión entrañable con los personajes, sobre todo con Wayne y Del, que irán teniendo un arco de transformación constante, de episodio a episodio.

Todo este ambicioso trabajo creativo esta avalado por una estructura narrativa que compensa, cada episodio contiene una mini aventura y trama principal con varias perlitas de personajes secundarios, con puntos de giro inesperados, y un brutal final de temporada impensado que exige que haya otra temporada.