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Entrevistamos al particular compositor

Mark Korven es un artista muy ocupado. Su vida se traduce entre crear música para películas y perfeccionar su estilo con instrumentos raros. Tan raros como el Apprehension Engine, mejor conocido como la “máquina de las pesadillas”.


Por Federico Furzan

Aunque Mark Korven no sea alguien nuevo en la industria, su entrada en el mundo del horror sí lo es. Por eso no perdimos la oportunidad de charlar un rato con el compositor, quien abrió su agenda para respondernos un par de preguntas, guiarnos por un método particular de composición y hasta darnos información sobre el pasado que lo formó.
Disfruten. Nosotros definitivamente lo hicimos.

¿Quien es Mark Korven?
F.F.
: Por favor contanos un poco de vos. Sabemos que provenís de Canadá y que estudiaste música antes de grabar discos y componer música de cine. ¿Pero cuándo hiciste el click? ¿Cuándo sabías que querías componer para películas?
Mark Korven: Cuando era muy joven fui contratado para improvisar música con guitarras para un documental. Me encantó cómo el cambio de algunas notas fue una influencia poderosa para la emoción de una escena.


F.F.: Todos los artistas inspiran y tienen inspiraciones. ¿Qué te inspira para hacer música y específica música para cine de horror?
Mark Korven: Al principio estuve tan inspirado. Fui simplemente contratado. Pero me cayó a la perfección, ya que desde mis primeros días trabajando con música me gustó experimentar y encontrar nuevos sonidos. Me gusta la libertad que obtengo cuando tengo que componer para cine de horror. Siempre me siento desafiado para pensar fuera de los parámetros estándares de horror, y trato de encontrar sonidos distintos. Es tremendamente liberador y catártico.


F.F.: ¿Hay alguna experiencia de cine a la que siempre regresás? Quizás algo que te permita viajar a la infancia, en donde se realizan las primeras impresiones.
Mark Korven: Hubo muchas películas en mi infancia que me capturaron musicalmente. La música de Andre Previn para una película poco conocida llamada The Fortune Cookie. Los grandes musicales como Oliver! y The Sound of Music. Definitivamente 2001: A Space Odyssey. La música de George Delerue para Our Mother’s House. Son scores que se reproducen en mi cabeza una y otra vez.


F.F.: De todos los instrumentos exóticos que tocás, ¿Cuál es tu favorito? Cuando tocás el sarello, el sonido es espectacular. ¿Conocés música o instrumentos provenientes de Latinoamérica?
Mark Korven: Mi instrumento exótico favorito es el Duduk Armenio, el cual puedo tocar y para el cual he estudiado por años. Es un instrumento con alma, pero es muy difícil de tocar. Me encantan los instrumentos indios también, y he tocado el Sarangi por muchos años. Y luego está la Nyckelharpa Sueca que usé muchísimo cuando hice la música de The Witch. El único contacto que he tenido con instrumentos latinoamericanos es el Charango que utilicé una vez para una película.


Un método.

F.F.: Compusiste música para más de 60 películas, incluyendo documentales. ¿Es difícil para vos hacer el switch de situaciones realistas a ficción extrema como el horror?
Mark Korven: En realidad no. Los documentales en los que trabajé fueron muy intensos. El genocidio en Rwanda y temas como esos. Mudarme a la ficción/horror fue un descanso de la realidad horrible de nuestro mundo para ir a teatro imaginativo.


F.F.: Trabajar con Robert Eggers parece más colaboración que un contrato. Específicamente porque la música en The Witch y The Lighthouse parecen capas adicionales para caracterizar escenas. No debe ser igual con todos los directores. Entonces, ¿Cómo preferís que sea el tratamiento? ¿Te gusta ver material previo? ¿O puede la música provenir de una conversación con el director? ¿Fueron tus experiencias con Robert similares a otras en cuanto a método?
Mark Korven: Sí, las películas de Robert son muy distintas al resto. Con The Witch la música se convirtió en el personaje de la bruja, quien casi no sale en la pantalla. Con Robert siempre estoy reaccionando con un score muy bien pensando y adaptado a la temporalidad. Mi trabajo es mejorar eso, y quizás empujar a Robert a direcciones distintas pero apropiadas. The Witch y The Lighthouse fueron similares en ese aspecto. Él es un director muy comprometido con su trabajo, y mi trabajo es más de ayudarle a alcanzar su visión para la película. No compongo en un vacío.


F.F.: ¿Te gusta componer con una base simple? Quizás usar piano o instrumentos de cuerda para la base de la música. ¿O vas directo a un juego complejo de herramientas?
Mark Korven: Depende. Para el horror se parece más a pintar con los dedos. Se añaden colores en forma de música y luego se mezclan. Con material melódico, quizás empiezo con ideas melódicas simples en un piano, y luego voy añadiendo capas, la cual es la forma tradicional de componer.


Un maestro moderno del horror.

F.F.: Componer buena música para un film de horror no es muy fácil y los compositores de este tipo de películas no son muy conocidos. Pero la música “ambiental” parece una buena manera de empezar un movimiento. ¿Te gusta componer para películas de este género? ¿Por qué? Puedo imaginar que no te gusta el cine comercial, pero te gusta trabajar en una historia de horror y pavor más profundos.
Mark Korven: No me considero un fanático del horror. Pero sí soy fanático de grandes películas como Rosemary’s Baby y Let the Right One In. La historia lo es todo para mí. Pero habiendo dicho esto, me gusta la libertad que el horror me permite al componer. Se me recompensa por experimentar y ser único. Se me recompensa por un desafío al oído. ¡Eso es trabajo muy divertido!


F.F.: A pesar de que Cube fue una de tus primeras entradas al cine, The Witch fue el punto de quiebre. El Apprehension Engine aparece en todo momento como el dispositivo ideal para la escena. ¿Cuál es tu mayor y más importante recuerdo de trabajar en la película? ¿Cómo grabaste “Witch’s Coven”?
Mark Korven: Trabajar con Element Choir fue un gran momento durante la grabación de The Witch. Mucho “pintar con los dedos” e improvisación divertida. Hasta convencí a Robert para que dirigiera el coro en algún momento, así se divertía “pintando” moviendo los brazos. Fue una gran sesión. Algo divertido de “Witch’s Coven” es el hecho de que Robert utilizó versos satánicos para el coro. Pero cambió algunas palabras para que nadie en ese momento se convirtiera en una rana. Uno nunca sabe.


Y ahora unas minipreguntas:
Una película que te haya marcado: The Tree of Life de Terrence Mallick me impactó. Cine poderoso que viaja muy alto para expresar lo que no se puede expresar.
¿Cual es tu score favorito y tu compositor favorito?: Si tuviera que elegir uno, sería The Shawshank Redemption de Thomas Newman. Su música me habla como la de ningún otro compositor.
Una película extranjera: The Bicycle Thief. Let the Right One In. Rosetta de los Hermanos Dardenne.
Nombrá un director de cine esencial: Martin Scorsese, Terrence Mallick, Steven Spielberg.
¿Con cuál director te gustaría trabajar?: ¡Todos los que nombré arriba!
Nombrá una serie que te encante: Ozark y su score brillante de Danny Bensi y Saunder Jurriaans.
Nombrá un documental esencial: The Thin Bue Line de Errol Morris, con un score de Philip Glass.



Material adicional:

El corto sobre el Apprehension Engine



Una masterclass con Mark



Escena de Witch’s Coven con la música de Mark

Federico Furzan es miembro de la Online Film Critics Society y crítico aprobado por Rotten Tomatoes. Pueden encontrar esta y otras notas en cinelipsis.com