Fuerza natural

Por Rodrigo Vega

La naturaleza es sabia. Cuando algo no es natural, su forma de somatizar es a través de abruptos cambios físicos. ¿Lo han notado? Tornados, huracanes, tormentas eléctricas, olas polares, lluvias torrenciales, sequías insólitas, gigantescos agujeros en la tierra. Se hace escuchar por todo lo alto para advertir que algo malo está sucediendo. Pero no solemos prestar atención.

Un estruendo en el bosque, un gruñido furioso, un seseo agudo como si mil serpientes estuvieran a punto de atacar. Entre los rayos del sol de la mañana, alejado de cualquier poblado, en medio de la nada, un gran hoyo deja salir un olor pestilente transmitido por el humo negro que se mueve a voluntad a pesar de las corrientes de aire. El líquido que se eleva sin obedecer las leyes de gravedad, es tan oscuro que se ve azulado y arde como azufre por dentro. Una lava negra capaz de matar todo lo que toque, toma forma, se retuerce, chilla, la figura se asemeja a la de un humano. Forma un caparazón duro, cuyas grietas dejan ver una luz azulada cegadora, el olor despedido marchita las hojas de los árboles, no hay un sólo animal o insecto cerca de este suceso. La naturaleza entiende cuando algo es letal.

Una ráfaga de viento asciende desde el agujero, se oyen con claridad los gritos de miles de personas en el viento, mientras se resquebraja el caparazón. Las piezas tocan la tierra y la queman sin piedad hundiéndose dentro, es una forma de maldad tan agresiva que da pena por un simple trozo de tierra. La figura toca el suelo al fin, es un hombre, vestido de negro, parece un traje costoso, parece de 25 años, parece humano. Camina en dirección a la ruta, las plantas a su paso mueren quemadas desde adentro hacia afuera. Una presa está llegando, su mueca imperceptible de gozo frente a lo que planea hacerle, es aterradora.
¿A qué ha venido? ¿Qué pudo haber sucedido para que algo tan siniestro llegara este día? ¿Por qué existe algo de semejante oscuridad? ¿Hay alguien capaz de convocar un ser de esta calaña? ¿Qué pudo suceder a la persona en cuestión para que deseara esto?

Mientras el auto deportivo importado de un joven heredero de 30 años se detiene y estaciona solo, causando pánico en el conductor, la hermosa figura emerge del bosque. Camina hacía el auto dejando un sendero de muerte detrás de si, el joven se encuentra paralizado por el terror de ver algo tan perfecto como inquietante llegando hasta su puerta. Amablemente golpea el vidrio y sonríe, la puerta se destraba y abre sola, el demonio procede a sentarse en el asiento del conductor. ¿Cómo haría algo así cuándo el dueño del auto aún está sentado? ¿Acaso piensan que no disfrutaría carbonizarlo con el roce de su cuerpo, tal como hizo con las plantas a su paso? Los alaridos del indefenso joven resuenan tan alto como el siseo de la carne quemándose, es un acto abominable. Cuando ya no quedan nada más que cenizas del joven el auto arranca, se escucha “Bones” de The Killers en la radio. El destino es un pueblo esta noche. Quien invocó este demonio vive allí. Es 31 de octubre.