El demonio camina por el pueblo

Mientras amanece el viernes 31 de octubre, los animales evacuan el bosque para mantenerse a una distancia prudencial de la gran casa de la familia Leones. Natalia, la dueña actual, observa risueña el suceso tomando un descanso de refregar sangre en la entrada a su casa. No deben quedar rastros de su noche con Javier. El cuerpo fue depositado en su auto y aparecerá en el lago para que todos piensen que se ahogó. Trágico final para ese joven y su novia estará devastada por la noticia, que tal vez pase desapercibida después del evento de esta noche en su casa. Oh pobre Natalia, perderá a sus amigos y a su novio en Halloween. Ella sonríe imaginando esto.


Por Rodrigo Vega

El demonio camina por el pueblo en línea recta dirigiéndose a donde ha sido convocado. Agustín, su ingenuo invocador, no tiene idea sobre su rol esta noche. Aunque no es un gran reto engañarlo sin duda se prueban efectivas las artimañas femeninas populares para manipular un hombre. Natalia lo tiene hechizado, irónica elección de palabra, con sus besos y caricias, sus promesas vacías, su sed de sangre camuflada con sexo. Él cree que nada sucederá. Junto con Antonio, el sobreviviente de la masacre anterior, planearon encerrar a la bestia con un ritual que leyó en el mismo libro donde lo conjuró. Si todo sale bien, quemará el manual frente al demonio a las 00.00 horas utilizando su sangre como veneno. Sabe que controla esta aberración, su voluntad la conjuró, la dirigió hacia esta fiesta. Ahora debe detenerlo antes que sus conocidos mueran como las visiones le auguraron.

Tras haber atravesado el pueblo marcando el sendero para sus criaturas, llevándose a los vengativos enamorados consigo, despertando seres macabros de toda clase como parte de los miedos de todos los invitados, el hermoso monstruo llega a su ritmo por el bosque circundante hasta el chalet de dos pisos de la familia Leones. Ansioso fuma esperando a su contacto quien lo invitó al evento de esta noche. No es evidente que su alma es carbón. Tampoco que su mente es siniestra. O que sus emociones son ecos de una noche de borrachera. Que no tiene moral, no hay escrúpulos, no hay remordimientos, no hay leyes del pecado, nada de eso le reprime. Pues no, no se nota a simple vista. Incluso yo no podría saberlo hasta hablar con él y observarla interactuando con los demás invitados.

Termina su cigarrillo, no le teme a la muerte anunciada en el paquete. Entrecierra sus ojos para escanear la casa, cada ventana, cada puerta, cada escalera, cada salida, cada interruptor de luz, cada recoveco, el sótano bodega (huele los vinos añejándose), el ático depósito (huele las drogas que los amigos de la anfitriona están consumiendo). Sí, puede ver a través de las paredes, cada habitación con claridad. Las múltiples maneras en que podrían escapar sus víctimas, los invitados.

Agustín intenta conservar la atención de su “novia” pero ella parece distraída, no ha sido tan efusiva como suele fingir con él. Ha estado ocupada limpiando la casa que heredó de su abuelo toda la madrugada. No es sencillo limpiar la sangre de su novio, del guardabosques y la suya. Dejar todo inmaculado sin que despierten sospechas. Fingir que ese pobre chico que fue atacado por la bestia que ella creó, murió en un accidente. Eliminar los archivos de video. Explicar por qué Javier no está presente, luego tendrá que actuar sufrimiento y duelo cuando lo hallen flotando en el río. Sí, su novio regresó a su forma humana cuando murió, lo que vuelve todo más eficiente. Ahora Natalia piensa en lo que sigue, la gran venganza, no le importa para nada que pueda suceder después. Sabe defenderse, está convencida del papel como sobreviviente que ejecutará por la mañana, después de la fiesta.

-Chicos Joel y Ana no me responden los mensajes y no atienden el teléfono.
-Esos boludos, bueno Matías y Lara, tampoco salen así que puede que hagan lo mismo que ellos.
-Sí, pero estos dos estaban lookeados para venir y todo.
-Bueno, Lendro y Verónica tampoco responden.
-¿Qué les pasa a todos ahora? ¿Nadie piensa venir? No me gusta que seamos tan pocos de nuestro grupo en la casa de la rara.
-Shhh… ahí viene ella.
-Chicos, ¿la están pasando bien?
-Sí Natalia, me gusta tu casa, es perfecta para esta fiesta.
-¿Viste? No podría pedir un mejor lugar para lo que sucederá esta noche. Va a ser muy divertido.
-Claro, ja, una pena que algunos de nuestros amigos se lo pierdan.
-¿Quiénes?
-Leandro, Verónica, Ana y Joel. Iban a venir y no responden.
-Ah, ellos, creo que están experimentando las consecuencias de estar enamorados. Ja ja ja.
-Sí, eso debe ser.
-Continúen disfrutando chicos. A la medianoche les tengo una sorpresa mortal.
-¡Uh que bueno gracias!

Mientras recorre la fiesta con todos sus conocidos que hasta hace seis meses se burlaban de él, busca inútilmente por su amada, cree que ella no está enterada sobre su pacto con la oscuridad. En verdad está convencido de la pureza de Natalia, la estudiante, el monstruo homicida que no dudará en tirarlo a las bestias más tarde. A la medianoche liberará el demonio, conoce el ritual, lo estudió por semanas, fue todo lo que quiso encontrar en el libro. Eso lo cambió todo, hasta entonces solo Javier moriría, pero al tener la oportunidad de vengarse no lo dudó. Arregló una reunión con el monstruo, cambió el balance del poder entre Agustín y ello, para ser su ama. Sacrificar a todos sus conocidos le dará lo que siempre quiso: poder, conocimiento, libertad. Dejará de ser humana, se borrará su existencia de las mentes de todos aquellos que la recuerdan. Comenzará una vida en el sendero que recorren las bestias al otro lado del filo de las sombras, nos verá a través de los cristales, nos acechará en las pesadillas, será genuina con su esencia, será maldad. Su pobre enamorado, ese ingenuo joven no tiene idea. Planea cancelar el ataque de la bestia con un ritual, repasa las instrucciones. Relee claramente ese fragmento. No dejar silbar a la monstruosidad o todo será iniciado. Se arrepiente de haber sentido odio y de cómo ese oscuro estado lo transformó (Lo dije antes, ¿no? Nada arruina un alma como el odio).

Escuchar de boca de los invitados el comentario: “no está Javier, no se sabe donde está, desapareció el guardabosques también”. De alguna manera hace que el brillante engatusado note que ha sido burlado. Como después de ver el libro Natalia comenzó a prestarle atención, toma nota mental del comportamiento errático, las omisiones conscientes de su amor Javier, el interés por lo oscuro… Todo esto podría ser una coincidencia, el novio podría estar bien, el chico podría estar viviendo feliz en la ciudad, pero ver a su chica hablando con el demonio, con total naturalidad, subordinándolo, en trance. Eso no se puede negar. El ingenuo al fin despierta.

-¡¿Por qué no me dijiste que estabas enterada sobre este ser?!
-No creí necesario explicarte nada.
-¡Solo me usaste!
-Ja ja, vos me usaste también, a mi cuerpo más precisamente.
-Yo creí que lo nuestro era real.
-No encontré algo real y no es de este mundo.
-Entonces vos tenes algo que ver con la ausencia de Javier. Ese cobertizo destruido. Su auto en la cochera. ¿Vos lo mataste?
-Lo mató su ingenuidad. Como a tu amigo, el sobreviviente.
-¿Él también?
-Creí que le habías dejado el libro, una vez que lo tuve frente a mí, el demonio me pidió que lo terminara.
-No puedo creer que seas así. Ni se que pensar. Sos un monstruo. Jamás te daré el libro.
-Cuando mueras tendré el libro para mí. De todos modos nunca supiste usarlo.
-Le diré a todos que salgan de acá. Para arruinar tus planes.
-Ja ja ja, no hay escapatoria, la bruma ha rodeado todo el pueblo y nadie los ayudará, si soltas ese libro estás muerto. Yo por otra parte tengo poder.
-¡Salgan de la casa! ¡Salgan todos ahora! ¡Va a matarnos a todos!
-Buen intento, pero es tarde, está comenzando.

Agustín corre con el libro bajo su brazo, dejando sola a la estudiante, es verdad. Se oye un sutil sonido, placentero, adormecedor, hermoso… de ultratumba. La cúpula de bruma que estaba electrizando el cielo desciende sobre la casa, ahora los adultos están borrachos, los niños y sus niñeras duermen profundamente, cualquier ayuda ha sido bloqueada. Las fallas eléctricas que provoca al tocar suelo dejan sin señal los celulares, sin tono los teléfonos de línea, dormidos a los policías. Nadie los ayudará. No habrá casualidades, no habrá accidentes prácticos, ni distracciones que les compre tiempo. Sin dioses no hay suerte. Comienza el cuarto minuto antes de la medianoche, los jóvenes que pasan frente al demonio se mueven contra su voluntad, es el efecto del vudú, se golpean entre ellos, empujan a las chicas, se lastiman. Agustín no puede llegar hasta la puerta de entrada porque la gente vuela literalmente de un lado a otro estampándose contra las paredes, los muebles o los unos con los otros. El tercer minuto comienza se escuchan truenos, no se puede respirar, el aire es tóxico. La gente cae ahogada, ensangrentada. Agustín ve cómo la niebla espesa en las ventanas se revuelve, muestra sombras, tiene garras que abren árboles, rayan autos, rompen las piedras. El segundo minuto trae más complicaciones, el rocío venenoso de las lágrimas demoníacas quema a los jóvenes. Las visiones los hace gritar cuando el golpeteo del pie izquierdo de la bestia, lleva a todos hacia su temor de ser enterrados vivos por causa de una ilusión. Para el inminente minuto final las puertas se abren,algo jadea fuera de la casa a través de la bruma, se relamen fauces. Los invitados están aterrados, presienten las auras infernales. Agustín desea levantarse pero está siendo sometido a todos los castigos involuntarios de la aberración. Se arrastra hasta la entrada.

El monstruo lo libera, para dejarle ver que ya es la medianoche.