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Estrena el jueves 07 de marzo en el cine BAMA

Blanco o Negro es una producción nacional independiente, que combina los géneros de acción, drama y thriller para contar la historia de Adrian Goto, un hombre que regresa a Buenos Aires después de su estadía en el sur del país para buscar venganza por la muerte de su novia. Tras una recorrida por festivales de todo el mundo, el 7 de marzo se estrena en la sala del BAMA. Pudimos intercambiar unas palabras con su director y las compartimos con ustedes.


Por Ayelén Turzi

¿Antes de encarar el proyecto de modo independiente hubo búsqueda de financiación externa o subsidios?

Matias Rispau: En un principio se buscó un respaldo con co-producciones, pero fueron vueltas que no pudimos concretar. Además ya veníamos de presentar otros proyectos en búsqueda de financiamiento y subsidios y sabíamos que era un camino a largo plazo. En fin, nos ganaron más las ganas y ansiedad por tirarnos a la pileta en algo nuevo.

 

¿En qué medida te parece que las limitaciones económicas del cine independiente influyen a la hora de plantear un guion?

MR: Limitaciones económicas siempre hay, la verdad es que nunca te alcanza la plata. En general lo ideal en estos casos es escribir en base a lo que podes producir o sobre los recursos que ya tenes a tu alcance. En el caso de Blanco o Negro, no fue así… jaja. Si se planteo un guion con una mirada más “indie-guerrilla” pero a medida que fuimos haciendo la pre-producción se nos fue dando la oportunidad de tener a nuestro alcance un montón de recursos más grandes. Ya con poder coordinar con Ferrovías para tener un día entero y que nos manden un tren de carga para usar de fondo en una toma de 10 segundo SOLO para nosotros era algo que no habíamos imaginado desde el guion. Y desde luego está el hecho de que nos dimos el gusto de viajar a Neuquén para filmar exteriores en las montañas con nieve, pero eso ya fue de capricho.
La verdadera limitación es el tiempo, si te das la maña podes hacer muchas cosas pero te va a costar tiempo.

 

¿Cuándo escribiste el guion ya lo hiciste pensando en protagonizar vos? ¿Cómo es ese proceso creativo?

MR: Sí. Fue algo que al principio de la gestación dudé, pero cada vez se me hacia más y más fuerte la idea de que la protagonizara yo. ¿Por qué? Me gustaba el reto, me gustaba que no fuera fácil la cuestión. Hay un poco de orgullo involucrado, claro que sí. Pero todos tenemos un poco ¿no?
Creativamente fue todo un proceso, porque mi visión del protagonista desde que empecé el proyecto hasta que lo termine fue muy diferente, fue creciendo y se nota la evolución. Es como la evolución de un caos, desordenado pero que tiene un cierto sentido. Tuve días en los que tenía que interiorizar con la cabeza de esta persona tan trastornada, tan demente. Era una cosa muy opuesta a mí, pero a la vez tenía algo familiar en su manera de ser que me servía como pie de arranque.
Después esta el punto de que tuve que entrenar físicamente para poder hacer todos los stunts y peleas. Pero eso fue algo menos complicado realmente, algo menos frustrante. Más doloroso, si.

 

¿Cuáles son las experiencias que más recordás de la recorrida por festivales que tuvo la peli?

MR: Caminar por la alfombra roja en la apertura de un festival clase A, jaja. Parece una boludez pero admito que fue un lindo y breve momento.
Después la película pudo viajar a varios festivales de afuera, muchos no pude ir. Pero me sorprendí la cantidad de mensajes que me llegaban por Facebook y demás de gente que ni conocía y que la había visto en España, Estados Unidos y Brasil. La gente se anima a escribirle a uno y comentarle lo que le gustó y como la experimentó. Es re loco y lindo a la vez.
Esta la conté un montón de veces, una vez se me acerco un señor mayor, me abrazo y dijo que le había gustado mucho, que él en verdad iba a ver Apocalipse Now y se habían quedado sin entradas. Entonces fue a ver lo primero que encontró. Así que lo bueno fue que la película había cumplido las expectativas.

 

¿Por qué la gente no debería perderse Blanco o Negro?

MR: ¡Porque esta tremenda! Jaja. No, en serio. Humildemente creo que la película mezcla una buena combinación de géneros de una manera poco vista en el cine nacional.
La inspiración de la película viene de los films de antaño, esa operas épicas como los grandes westerns y policiales. Estas viendo una historia que abarca un proceso en estos personajes, una historia importante en la vida de ellos, no se queda con la trama de “una anécdota”. Y creo que esa inmersión cinematográfica es lo más lindo que puede brindar. La sensación de estar viendo una historia épica es lo que la hace grande. Y eso se amplifica más en la pantalla del cine.

 

Imperdible entonces desde el 7 de marzo en la sala BAMA Blanco o Negro, una producción nacional hecha a pulmón pero con la gran virtud de saber disimularlo. Recuerden que para los estrenos el primer fin de semana en cartel es crucial para la continuidad en salas.