Lo que no es, puede llegar a ser

TÍTULO: Los hipócritas
DIRECCIÓN Y GUION: Santiago Sgarlatta, Carlos Trioni
PRODUCCIÓN: Santiago Sgarlatta, Carlos Trioni, Estefanía Gulino
FOTOGRAFÍA: Ezequiel Salinas
ELENCO: Santiago Zapata, Ramiro Mendez Roy, Camila Murias, Ricardo Bertone, Eva Bianco

Nicolás es un joven camarógrafo que trabaja filmando bodas, actividad que lo frustra profesionalmente. En medio de una importante fiesta de casamiento, graba accidentalmente una situación comprometedora entre Martina, la novia, y su hermano, Esteban. Al descubrir lo que tiene entre manos, verá la oportunidad ideal para utilizar dicho secreto con el objetivo de chantajear a los involucrados y de esa forma finalmente librarse de ese universo laboral que lo hastía. Sin embargo, desconoce que su plan pone en peligro incluso a su propia vida.


Por Emilio Guazzaroni

La dupla en guion y dirección entre Sgarlatta y Trioni trae a colación uno tema ya recurrente en el mundo audiovisual, las bodas. Ambos salen ilesos del cliché por cambiar el punto de vista, ya que en esta ocasión, ni la pareja, ni la familia, ni los amigos son los protagonistas. En este caso, el foco se pone en la mirada del encargado de tomar registro visual y sonoro de la fiesta, el camarógrafo.

Nicolás (Santiago Zapata) está harto de trabajar en casamientos, de las charlas de compromiso, de los pedidos especiales, de los maltratos de los empleadores, de ganar poca plata. Ya desganado, nota que sin querer dejó la cámara filmando cuando se fue a atender el teléfono y registra un hecho contundente que pone en riesgo el puesto político y social que disputa Martina (la novia) y Esteban (su hermano). A partir de esto surge una posibilidad de sacarle plata a los que más tienen, chantajeándolos a lo largo de la fiesta.

El film logra una excelente puesta de cámara en todo momento, con planos y movimientos enteramente narrativos. La fotografía crea verdadera sensación de fiesta de bodas, algo muy difícil de generar. El guion va armando la trama a medida que avanzan las acciones, haciendo que el espectador preste atención a cada detalle. Por momentos se empasta la historia con tantas tomas de la fiesta, que no llevan a nada, y el casting entre el novio y Esteban se podría haber modificado, eran parecidos y se dificultaba la distinción.