Los muertos que vos matáisgozan de buena salud

TÍTULO ORIGINAL: Matar a un muerto
DIRECCIÓN: Hugo Giménez.
ELENCO: Ever Enciso, Anibal Ortiz, Jorge Román.
GUION: Hugo Giménez.
FOTOGRAFÍA: Hugo Colace.
MÚSICA: Sergio Cuquejo.
GÉNERO: Drama.
ORIGEN: Paraguay.

En plena dictadura en Paraguay, dos hombres se dedican a enterrar cadáveres clandestinamente, entre el montón de muertos, una mañana llega un hombre que todavía sigue vivo; ambos enterradores saben que tienen que matarlo, pero nunca asesinaron a nadie antes.


Por Gastón Dufour

Del director de nacionalidad paraguaya Hugo Giménez (quien debuta con este film en ficción), se estrena Matar a un muerto, una coproducción entre Argentina, Paraguay y Francia; protagonizada por Jorge Román (El bonaerense; Zama y Monzón), Ever Enciso y Aníbal Ortiz, es una excelente película sobre cuerpos y destinos. Y como el título indica, no justamente cuerpos muertos. Ambientada en la época de la dictadura paraguaya, (frente a cuyo mando se encontraba Stroessner), precisamente durante el transcurrir del mundial de fútbol del 78, en un espacio alejado de la teórica civilización dos hombres reciben “paquetes” que uno a uno deben ocultar, mientras esperan órdenes y novedades de sus superiores a través de la radio.

La perfecta ambientación en espacio abierto, el cuidado en el trabajo de dirección general y por supuesto, de actores, se unen al detallado despliegue sonoro y sorprendente logro en el maquillaje y efectos relacionados, logrando un impresionante realismo en las escenas más que impactantes en que los muertos comparten con los vivos un espacio al que alguna vez también pertenecieron. Los rubros técnicos son impecables, y es lo bueno de poder apreciar cuidado en las diversas áreas es que solamente puede verse calidad en la búsqueda y en los logros finales en pantalla.

Se trata, además, de un elenco que le calza justo a una muy buena producción, con un guion perfecto que no presenta baches y lleva la historia con el tiempo necesario para su desarrollo.

La presión emocional, la asfixiante espera de no saber en realidad qué esperar envuelve a los personajes y los transforma sin que ellos se percaten de lo que les va sucediendo. Casi tan alejados de la realidad como quienes, aún con contacto diario con la situación política, se encontraban alejados de real consciencia de la situación, por acción u omisión o tal vez simple desconocimiento.

Un muy buen debut en ficción para Hugo Giménez, quien demuestra que puede dar calidad y excelentes relatos, acompañado de un excelente equipo y muye buena elección de casting.