Verano del ’92

TÍTULO ORIGINAL: Sueño Florianopolis
DIRECCIÓN: Ana Katz.
ELENCO: Mercedes Morán, Gustavo Garzón.
ELENCO SECUNDARIO: Marco Ricca, Andrea Beltrao.
GUION: Ana Katz.
FOTOGRAFÍA: Gustavo Biazzi.
MÚSICA: Maximiliano Silveira.
GÉNERO: Comedia.
ORIGEN: Brasil, Argentina.

En el verano de 1992. Pedro y Lucrecia deciden viajar con sus dos hijos adolescentes a Florianópolis, Brasil en auto y sin aire acondicionado. Después de 22 de años de matrimonio y de vivir hace 2 en casas separadas aun están decidiendo si siguen juntos o finalmente se divorcian.


Por Silvia Molina

¿Quién dijo que vacacionar en familia siempre es una buena experiencia? Situada en el verano de 1992, Lucrecia (Mercedes Morán) y Pedro (Gustavo Garzón) viajan a Brasil, esta vez, acompañados de sus hijos, Sol y Julián. No serán las típicas vacaciones de familia de revista, todo lo contrario, ya que los protagonistas en cuestión llevan separados dos años, aunque viven en la misma casa.

Dirigida por Ana Katz (Mi amiga del parque, 2015), actriz de televisión y teatro, quien parece tener una fascinación por poner el foco en sus protagonistas, sobre todo en mujeres. Una mirada acerca del peso que siempre recae sobre las madres y la obligación, que muchas veces la sociedad impone, de tener que hacer lo correcto para satisfacer a los demás y olvidarse un poco de si mismas. Si observan sus trabajos anteriores (que no tienen desperdicio), enseguida se podrán dar cuenta de eso y vale aclarar que los incomodará un poco.

Sueño Florianópolis tiene bastante de eso: una madre que, a pesar de estar divorciada, se las ingenia para que su ex marido e hijos disfruten de la estadía en una playa de Brasil. La idea está planteada así pero a medida que avanza la película, toma otro rumbo y se vuelve un poco más profunda. Hace hincapié en las relaciones y sus conflictos emocionales. Parece broma que tanto Lucrecia como Pedro, siendo los dos psicólogos y lleven adelante los problemas de los demás, los de ellos no estén del todo resueltos, ni tampoco claros.

Allí, en Brasil, conocerán a personas que, sin querer queriendo, lograrán darle otro sentido a su vida. La idea desde un principio parece ser una, pero a medida que pasan los días, da un vuelco de 180 grados. Sobre todo cuando Lucrecia y Sol, su hija adolescente, comienzan a disfrutar de las vacaciones sin estar pendiente de absolutamente nada, incluso de la mirada de Pedro. A partir de ahí, Sueño Florianópolis se torna más interesante.

Con tintes humorísticos y momentos donde abunda la seriedad, la película es más bien llevadera. Los personajes que intervienen en la trama son agradables y seguramente se sentirán identificados con algunos, sobre todo en las situaciones que deben asimilar.